lunes, 19 de abril de 2010

CUARENTA UNIVERSITARIOS AÑOS

Vista del patio interior de la Escuela de Arquitectura de Las Palmas de Gran Canaria. Portada del libro ETSALP: 40 años
Los que comparten mi edad saben que nos adentramos en el espacio poético de los testamentos. De repente nuestra vida ha transitado ya una gran parte de su lapso temporal máximo y comienza el momento de las reflexiones y la evaluación. Por eso hoy les voy a hablar nuevamente de cosas que son parte de mis recuerdos como arquitecto y -supongo- que también lo son para otros que, como yo, han compartido profesión aquí en el archipiélago canario durante el último medio siglo.

El otro día acudía a la presentación del trabajo que culmina la trayectoria académica de mi hija en la Escuela de Arquitectura de Las Palmas, en la vecina isla de Gran Canaria. En ese momento, me dí cuenta de que habían transcurrido ya cuatro décadas desde que también allí había empezado a estudiar esta disciplina que tanto me ha ocupado y preocupado.

<---De mis inicios universitarios en la arquitectura y el urbanismo les he hablado en otra ocasión, un momento clave de la vida en el que a muchos nos ha ocurrido peripecias parecidas. Un tiempo de actitudes impulsivas y poco racionales, pero también con la alegría y esperanzas de la juventud, junto con un despiste descomunal. Aquellas eran maneras que uno podía compartir con numerosos camaradas, en esos momentos de los comienzos de una actividad que luego con el tiempo llegaría a ser profesión. Algo de esto se ha contado en un libro titulado Escuela de Arquitectura de Las Palmas: 40 años, que me regalaron entonces, que abrí aquella misma tarde y no pude parar de leer hasta llegar a sus últimas páginas (Gracias, Chano por el obsequio). Para mi es un delicioso relicario porque refleja también buena parte de mi trayectoria y mis recuerdos. Un anecdotario posiblemente muy similar al de aquellos que han compartido conmigo geografía, tiempo e inquietudes. La historia no debería construirse solo con el relato de la acción de algunas figuras encumbradas, sino también con la descripción de las peripecias cotidianas de nuestros iguales y coetáneos, aquellos que nos acompañan en nuestro trayecto vital. Por eso la novela es una herramienta fundamental para conocer los lugares y las personas realmente. El libro ETSALP, 40 años es una magnífica recopilación de relatos e imágenes que identifican al grupo humano en el cual me considero encuadrado, el de los arquitectos canarios. A lo largo de 40 textos se expresan los avatares y recuerdos de muchos de nosotros y, en consecuencia, constituye una pieza fundamental para una posible historia colectiva sobre la arquitectura desarrollada en Canarias durante las últimas décadas. Todo ello, a través de un elemento básico, la Escuela de Arquitectura con la que nos hemos relacionado indefectiblemente y que nos ha ofrecido cohesión y pensamiento a lo largo de todo este tiempo.
Sede del Centro Atlántico de Arte Moderno en el barrio de Vegueta, antigua sede de la Escuela de Arquitectura de Las Palmas. Imagen: Wikipedia

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La Escuela de Arquitectura de Las Palmas de Gran Canaria ha sido, para muchos arquitectos canarios, el punto de partida de nuestra profesión. También ha cumplido el papel de faro cultural que nos ha identificado y relacionado con el mundo. Un lugar al cual se regresa reiteradamente para tratar de entender cuales son las estrategias para afrontar los constantes cambios que ocurren en esta sociedad y lugar específico. Así mismo, para profundizar en los instrumentos que fundamentan nuestra aportación en la disciplina que tratamos de desarrollar.
Yo viví como estudiante los años iniciales de ese espacio para la enseñanza. Una experiencia que tuve desde la perspectiva de los que recibimos el esfuerzo académico desarrollado por los que nos precedieron y que también debieron aprender con nosotros en que consistía eso que había que enseñar. Ha sido muy interesante percibir la visión de aquellos que tuvieron la responsabilidad de sacar adelante un nuevo centro académico que es lo que han contado a corazón abierto algunos de nuestros profesores de la primera hora como Julio Melián, Domingo Ángulo, Félix Juan Bordes, Eduardo Cáceres, Agustín Juárez, etc. Vaya por delante mi más sincero agradecimiento a su generoso esfuerzo de siempre.
Este centro universitario estuvo localizado en sus comienzos en el centro de la ciudad de Las Palmas, en la calle de Tomás Morales junto a la plaza del Obelisco. Su primer asentamiento allá por 1970 fue un edificio docente compartido con los Ingenieros Industriales y Técnicos, que contaba con inapropiados recursos de espacio. Yo pasé allí un par de años intensos entre clases y aventuras urbanas, en lo que casi fue una prolongación del bachillerato. Viendo las fotos de entonces no deja uno de experimentar una cierta nostalgia por un tiempo pasado con un estilo muy diferente al actual. A mi hija le resulta sorprendente ver esas imágenes de entonces y preguntar el porque de las largas melenas y barbas de casi todos los que aparecemos allí. No sabría explicar las razones de la coincidencia en la estética. Es posible quizás una voluntad para escenificar un deseo de cambio radical en un tiempo oscuro y de silencios obligados como el de los años 70 en la España de Franco.
Algo mejor fue la cosa estudiantil cuando nos trasladamos a una casona señorial del barrio de Vegueta, ya en el segundo curso de carrera. Allí empezamos a percibir cual era la razón de ser de la disciplina, rodeados por la añoranza de un pasado de grandeza arquitectónica y urbana. Un año de enseñanzas y discusiones cercanas con nuestros profesores de entonces, en un lugar extraordinario que fue una pena que tuviéramos que abandonar.
El edificio del instituto de Tamaraceite tomado por los estudiantes de arquitectura en huelga a mediados de la década de los 70. Imagen extraida del libro

El último año que pasé en aquella facultad universitaria de las Palmas representa para mí la etapa del destierro a la periferia de la ciudad. Los responsables políticos insulares decidieron que estaríamos mejor ubicados ocupando compartidamente las dependencias del Instituto de Bachillerato de Tamaraceite. Un lugar inclemente sin urbanización todavía entonces, rodeado de restos de fincas y con unos espacios disponibles, diseñados por el arquitecto madrileño Antonio Fernández Alba, cuando menos inapropiados para una enseñanza especifica como la de la arquitectura.
El flamante campus universitario y la actual sede de la escuela en Tafira ya no tuve oportunidad de aprovecharlos porque en 1973 me desplacé a terminar la carrera a Barcelona. Su inauguración en 1989 ha constituido otro hito esencial en la historia de la enseñanza universitaria de esta región. Cuando se transita hoy por el recinto universitario de Gran Canaria se observa con envidia una efervescencia intelectual y un movimiento estudiantil que nosotros los alumnos primeros de aquella Escuela de Arquitectura no pudimos disfrutar, allá en las décadas de 1970 y 1980.
Lo que más me ha interesado de esta publicación se condensa en aquellos relatos con los que algunos compañeros de entonces y ahora se han atrevido a narrar sus sentimientos más intensos, aquellos que nos llegan a través de las nieblas de la memoria compartida.
La narración sobre unos hechos y personajes recurrentes que nos sirvieron como modelo y de los cuales aprendimos. La rememoración de instantes que representan la condensación del esfuerzo por saber y conocer, como aquel viaje mítico de los primeros alumnos, allá por 1970 a Nueva York, Boston y Washington, casi una epopeya digna de los argonautas; las huelgas realizadas en aquella década pasada, al socaire de la lucha final contra la dictadura del General Franco y con el objetivo profundo de lograr una mínima calidad de la enseñanza; la dignificación y respeto por el esfuerzo académico de unos esforzados profesores casi amateurs frente a la imposición de la nomenclatura central del Ministerio de Educación; etc., etc.
Estudiantes de arquitectura en el Patio de los Naranjos de la Catedral de Las Palmas. Imagen extraida del libro

Más recientemente podría añadir otros innumerables ejemplos que han consolidado una institución académica pujante. La celebración de innumerables encuentros, congresos, cursos de posgrado, junto a la consecución de publicaciones de todo tipo han representado un aporte esencial a la cultura regional. Un esfuerzo que refleja el interés del colectivo humano de los arquitectos, esforzado en participar en el crecimiento y la mejora intelectual, experimentada por esta sociedad archipielágica a partir del último tercio del siglo XX.
De entre todos lo acopiado en este libro torrencial de vivencias y crónicas personales me ha tocado especialmente la primera parte del texto de Flora Pescador sobre sus recuerdos de los años pasados en Tamaraceite y titulado El árbol torcido. Leyéndolo inmediatamente me han venido a la memoria similares evocaciones a las que ella expresa. Algunos pasamos allí un tiempo compartiendo rituales de acceso a una Escuela de Arquitectura que tuvo que residir durante largos años en aquel modesto Instituto de Bachillerato del extrarradio de la ciudad de Las Palmas. Recuerdo vividamente el trayecto cotidiano en autobús desde el casco urbano. La guagua de la empresa Utinsa, subiendo renqueante la cuesta del castillo de Mata, recogiendo parroquianos al amanecer en dirección a Arucas. Atravesábamos esos barrios densos de la primera periferia de la ciudad y la visión escorzada del cementerio de San Lázaro nos indicaba la proximidad de nuestro destino.
Interpretación del árbol torcido de Tamaraceite. Dibujo de Ángel Casas

Desde la parada en la carretera, cada día un reducido número de estudiantes traspasábamos las escasas manzanas del núcleo de Tamaraceite para adentrarnos en un descampado ventoso, puntuado por plantaciones lejanas de plataneras. Me viene a la mente la imagen fría del ascenso del sol sobre el horizonte de la ciudad y el mar, mientras caminábamos hacia el edificio en el que se desarrollaban las actividades de la Escuela. Una construcción aislada en escueto hormigón, acompañada por aquél solitario eucalipto que existía en su parte posterior. He hecho nuevamente el recorrido visual en los alrededores de ese centro de enseñanza, con una de esas herramientas magníficas que hay disponibles en Internet como es el visor de calles de Google, y no soy capaz de discernir si realmente el cambio experimentado constituye una mejora o si, por el contrario, ha empeorado notablemente las condiciones previas a la urbanización que aquí se relatan.
Otro texto emocionante es el que ha escrito Francisca Martel en el que acopia algunos recuerdos personales de todos los años pasados en las tareas administrativas de la Escuela. Es muy bonita la anécdota que refiere, relativa al momento de las exposiciones del proyecto de fin de carrera en las que el personal de la Secretaría del centro salía a aplaudir y felicitar a los que aprobaban y a sentir en silencio acompañando el sufrimiento de los que suspendían. Habría que homenajearles junto a gentes como Gabriel Quintana, alguien que recuerda a casi todos los que pasamos por allí a fuerza de vernos entrar y salir desde su atalaya en la portería del centro.
Gabriel Quintana y Francisca Martel. Dos personajes importantes para la historia de la Escuela de Arquitectura de Las Palmas
Finalmente, el libro me devolvió también la remembranza de Sergio T, el profesor Pérez Parrilla, del que tuve el placer de recibir sus enseñanzas en la asignatura de estética y con el que luego compartí amistad. Alguien para el que la enseñanza era un flujo bidireccional y con el que realmente llegamos a aprender de alguna manera en que consistía esto de la arquitectura.--->

lunes, 12 de abril de 2010

EJEMPLOS DE PLANEAMIENTO CONTEMPORÁNEO

Ideas previas para la ordenación volumétrica del eje urbano. Avance del Plan Especial Diagonal-Poble Nou. CCRS Arquitectes. Fuente: Cartas Urbanas nº 11.
El planeamiento es una disciplina que ha sido fuertemente cuestionada en las últimas décadas en los ámbitos académicos, profesionales y políticos. También con distinta intensidad en sus distintas versiones espacial, regional, territorial y urbana. Sin embargo, en algunos lugares del mundo se sigue confiando en esos instrumentos de ingeniería social que pretenden mejorar las condiciones de aprovechamiento del espacio a través del diseño y programación de acciones concretas.

En este artículo hago una recopilación de algunos planes urbanísticos y territoriales de distintas partes de Europa y Norteamérica que me han interesado en los últimos años.

El planeamiento es una actividad que tiene un carácter ampliamente plural y debe atender a múltiples responsabilidades a las que se van añadiendo nuevas tareas con el paso de los años. Desde que el biólogo escocés Patrick Geddes formulara, en su célebre torre de Edimburgo, su teoría sobre el cambio inducido de las ciudades y sus regiones -allá a finales del siglo XIX y con ello diera inicio a la moderna práctica del planeamiento territorial y urbanístico- han ido añadiéndose nuevos desafíos y cuestiones a las que debe responder.
<---La dificultad del planeamiento estriba en atender de una manera coherente la multiplicidad de demandas que actúan sobre el territorio, así como también lograr integrar la diversidad de enfoques con los que se quiere intervenir en el mismo. El planeamiento, por ello, se instituye como una actividad holística, multidisciplinar, en la que quieren aportar su grano de arena innumerables profesionales provenientes de diversas disciplinas académicas: geógrafos y demógrafos; geólogos y biólogos; empresarios y economistas; ingenieros, informáticos y arquitectos; abogados y políticos, etc.--->
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Representación del parque paisajístico de Duisburg Nord. Fuente: Latz und Partner.


En estos años recientes han surgido numerosos planes enfocados siempre desde perspectivas específicas que ofrecen ideas renovadoras sumamente interesantes sobre como afrontar la cuestión de la preservación y mejora del territorio. La parcialidad en el enfoque es un déficit en esta actividad pero es la única forma de abarcar el extenso abanico de situaciones y necesidades que se dan en la realidad. Destacaría las siguientes visiones: el énfasis en la sostenibilidad global de los lugares, el incremento de la demanda de participación en el proceso decisional y más a menudo, la definición de estrategias para la regeneración económica de ciudades y territorios degradas.
Un ejemplo de búsqueda de una mayor sostenibilidad urbana es el que representa el
Master Plan de Hammarsby Sjöstad en Estocolmo. El objetivo básico es, en este caso, lograr la mayor autosuficiencia relacionada con el transporte, la energía, el uso del agua y el tratamiento de las basuras. Sobre él ha escrito una interesante presentación y recopilación de datos José Fariña en su blog personal y a él me remito.
Otro caso ampliamente difundido es el que se refiere a la recuperación extensa de una región urbana en declive, que se artículó alrededor de la Exposición Internacional de Construcción (International Bau Austellung IBA) de Emscher Park, en la zona industrial del Ruhr en Alemania. La
IBA de Emscher Park se ha basado en la identificación de áreas decrepitas como espacios de oportunidad y su regeneración mediante la apuesta por un nuevo tratamiento paisajístico individualizado que regenerase lugares abandonados y altamente contaminados. Uno de los proyectos de mayor éxito y reconocimiento mundial es el que definió el paisajista Peter Latz para la reutilización de los antiguos hornos Thyssen para la fabricación de acero en la ciudad de Duisburg. El parque paisajístico de Duisburg-Nord es un espacio maravilloso que constituye una metáfora de un futuro postindustrial en el que es posible recuperar el territorio degradado mediante un aprovechamiento inteligente e imaginativo de las plantaciones y la reutilización de instalaciones abandonadas.

Plano resumen de la ordenación final del Portland Region Scheme 2040. Fuente: Metro Region 2040

Un planteamiento totalmente diferente es el que se refiere al Esquema de la Región de Portland (Portland Region Scheme 2040). Un documento que valora el papel esencial del transporte público para la mejora de la habitabilidad de los espacios urbanos en una región con tendencia a la dispersión, como es la que existe en torno a la capital del estado norteamericano de Oregón. Las posibles consecuencias de un desarrollo territorial basado en la previa definición de líneas de transporte público y la organización de centralidades urbanas de pequeño tamaño, alrededor de las paradas es la propuesta denominada Lutraq que ha proyectado Calthorpe Associates y que constituye una de las principales apuestas de este planteamiento regional estratégico.

El ejemplo de la transformación de la ciudad brasileña de Curitiba se ha convertido en paradigmático de una forma distinta de hacer política participativa, entre el movimiento altermundista. Jaime Lerner, el alcalde que obró el milagro de la transformación de una ciudad con escasísimos recursos económicos y a base de una gran imaginación es un personaje extraordinario, siempre a la casa y captura de las frases síntesis que condensan una visión progresista de la ciudad. El plan de Curitiba representa otra manera de ayudar al desarrollo ciudadano mediante una redefinición creativa del transporte público de bajo coste y la disposición estratégica de equipamientos públicos. Su libro Acupuntura urbana es un conjunto de anécdotas sobre las ciudades, sumamente refrescante y comprensible en una era tendente al manejo de la urbanización por burocracias anquilosantes.
Ordenación de las principales líneas urbanas de autobus. Plan de Curitiba. Fuente: Mi moleskine arquitectónico

Un caso curioso de planeamiento indicativo es el que representa el Plan de Desarrollo del Estado de Nueva Jersey (New Jersey State Development Plan), sacado a la luz pública a comienzos del siglo XXI. Sus propuestas tienen el carácter de recomendaciones y parte de un estudio exhaustivo de las condiciones ambientales de ese territorio próximo a la ciudad de Nueva York. El Plan de Desarrollo de NJ sigue la estela del planeamiento regional promovido por la Regional Planning Association de Lewis Mumford en sus estrategias de anticipar los problemas y proponer alternativas para encararlos. El Plan de New Jersey incentiva la concentración frente a la dispersión de la urbanización así como la formalización de modelos urbanos tendentes a contener el llamado sprawl y reconfigurar los espacios ya comprometidos mediante soluciones edificatorias de mayor densidad.
Áreas de crecimiento inteligente. NewJersey State Development Plan, 2001

Vigente desde 1993, el Cuarto Documento para la Política Espacial Extra (Vierde Nota Ruimtelijke Ordenning Extra VINEX) ha supuesto un hito en el desarrollo residencial de Holanda. La vigorosa política realizada en ese país -de carácter mixto público y privado y orientado a dotar de nuevo alojamiento a la población- ha sido uno de los experimentos mundiales más interesantes en planificación territorial y urbana de los últimos años. Como consecuencia de sus propuestas específicas y de otras iniciativas colaterales han surgido una multitud de nuevos barrios y áreas de desarrollo a lo largo y ancho de aquel difícil territorio. Pero quizás lo más relevante de esa iniciativa, que sigue una tradición de décadas, es el intenso debate social para lograr el aprovechamiento más eficiente del escaso y denso espacio disponible. VINEX ha permitido actuaciones urbanas muy atractivas como la que ejemplifica la colonización de algunos muelles obsoletos de Amsterdam. El proyecto urbano de West8 para las áreas de Borneo y Sporenbourg ha generado un espacio a caballo entre la tierra y el agua que se ha convertido en uno de los barrios de moda en esa ciudad.
En España, la ciudad de Barcelona representa lo más avanzado en este país en materia de desarrollo y regeneración urbana. En las últimas tres décadas, los catalanes han concentrado sus esfuerzos en convertir a la ciudad central en un espacio altamente competitivo dentro del arco mediterráneo. Las sucesivas propuestas urbanística desarrolladas alrededor de la prolongación de la Diagonal hacia el mar, desde la plaza de las Glorias y hasta el Poble Nou, han sido y están siendo un espacio experimental en el que se promueven y calibran nuevos instrumentos para el incremento de la eficiencia de los usos centrales, la reconfiguración formal de la residencia y la implantación de actividades económicas altamente competitivas.
Vista aérea de la costa Este de la ciudad de Barcelona junto al distrito 22@

El proyecto urbano del distrito Barna 22@ constituye un paradigma de cómo lograr una interacción positiva entre la iniciativa privada y la dirección pública encaminada hacia la mejora del espacio público en beneficio del conjunto. El ensayo de nuevas tipologías edificatorias, la creación de nuevas herramientas para la gestión de usos y aprovechamientos del suelo, así como la persecución de la calidad espacial, y de la urbanización en general, han dado lugar a un laboratorio urbanístico sumamente rico. Cuando se visitan sus nuevas avenidas y bulevares se observa un ambiente bullicioso y efervescente, síntoma de un acierto en los objetivos que para la renovación urbana se han adoptado.
Una base proyectual similar es la que se ha promovido en Amsterdam para el llamado eje Sur de la ciudad (Master Plan Zuidas, 2001), aunque allí no ha sido posible todavía lograr la concertación completa entre entes públicos y operadores privados.
El Plan para Zuidas ha arrancado con muchas dificultades, a pesar del interés de sus propuestas y del carácter altamente innovador de su planteamiento de forma urbana. En esencia, plantea la cubrición de un gran eje viario y de transporte para generar en la nueva plataforma y en sus contornos una nueva área peatonalizada, alrededor de la cual sea posible concentrar actividades avanzadas, comerciales y de negocios con un incremento considerable de la edificabilidad.
Esquema Gershwin para la reordenación de volúmenes en la zona de Zuidas. Fuente: Revista URBAN nº 11

Una última referencia es la que representa el tratamiento urbanístico de la Expo Internacional de Zaragoza, celebrada en 2008. Es el eslabón más reciente de toda una cadena de acontecimientos internacionales que pretenden la revitalización de una ciudad específica mediante la celebración de una actividad extraordinaria concentrada en el tiempo. La estrategia de este tipo de eventos es lograr la coordinación en un objetivo común de una gran multitud de operadores públicos y concentrar un esfuerzo inversor importante en un lugar específico para aumentar temporalmente el atractivo urbano. Una estrategia de mercadotecnia territorial que trata de ofrecer espectáculo a cambio de mejorar la visibilidad de la ciudad específica. El problema de estas iniciativas estriba en la excesiva confianza en el movimiento en si mismo, sin tener claros ni el diagnóstico de la situación previa, ni los objetivos de mejora territorial. Lo peor es cuando no se planifica la situación posterior al acontecimiento y cuales pueden ser las alternativas realmente viables, lo que conduce a un inaceptable derroche de recursos colectivos.
En cada uno de estos casos que he elegido (excepto en el NJ Redevelopment Plan) destacaría la movilización de las administraciones públicas para conseguir mejoras significativas del espacio público a través de una gran variedad de mecanismos e instrumentos. Remarcaría la gran vitalidad de la actividad planificadora en el mundo entendida como un proceso que parte de un análisis de las situaciones urbanísticas y territoriales concretas para poder diagnosticar problemas, establecer objetivos y proyectar soluciones que requieren de una programación temporal a largo plazo en la disposición de recursos económicos considerables tanto públicos como privados.--->

domingo, 4 de abril de 2010

ARQUITECTURA MILAGROSA















Hazañas de los arquitectos estrella en la España del Guggenheim
Llátzer Moix
Editorial Anagrama. Barcelona, 2010

Durante los últimos quince años numerosas ciudades españolas han visto surgir en sus entornos urbanos más privilegiados una serie de edificios extraordinarios, cada vez más espectaculares y extravagantes. Ello ha sido el resultado de la conjunción entre unos políticos creyentes en el taumatúrgico papel transformador de la arquitectura y unos arquitectos estrella, ególatras hasta extremos inconcebibles.

Este libro es una reflexión sobre esta circunstancia y una recopilación de varios relatos sobre esa producción arquitectónica grandilocuente realizada en unas cuantas ciudades españolas. Se refiere a Bilbao, Valencia, Santiago de Compostela, Zaragoza, Barcelona, Madrid, etc. en las que se han producido (y siguen produciéndose) las mas disparatadas apuestas en aras de una deseable concentración icónica de hitos urbanos de aparente referencia a nivel mundial.

<---Todo ello ha sido posible gracias a una época de gran bonanza económica en España, caracterizada por una amplia disponibilidad de recursos públicos y privados. La conjunción entre una etapa de gran crecimiento del sector de la construcción, la generación de beneficios asociada, junto a la entrada de ingentes subvenciones procedentes de los fondos estructurales europeos, ha permitido que los responsables políticos de autonomías y ayuntamientos hayan dispuesto de excedentes presupuestarios para dedicarlos a todo tipo de actuaciones megalomaníacas y altamente innecesarias. Las coartadas para realizar estas inversiones escandalosas siempre han estado ligadas a la provisión de nuevos servicios culturales y deportivos, concebidos como el nuevo campo espectacular que genera mayor atractivo popular junto a la estimulación de una especie de turismo peregrino a la visita de esos nuevos santuarios contemporáneos. La construcción de todo tipo de infraestructuras dotacionales, museos, auditorios, centros de congresos, estadios, etc. ha sido el motor de esta hornada de desafueros que ha generado uno de los mayores espacios de despilfarro de los recursos públicos en la historia reciente de este país. El falso argumento utilizado para avalar apuestas disparatadas, ha sido la necesidad de determinadas ciudades de propiciar un renacimiento económico, de establecer una nueva conexión con la escena internacional a través de la promoción de eventos espectaculares. Según esa mitología aquellas regiones que no generan un acontecimiento que se refleje masivamente en los medios, corren el riesgo de un declive irremediable en esta etapa de globalización galopante a nivel mundial. La verdad es que en esta epidemia de construcción de todo tipo de iconos arquitectónicos se ha producido una conjunción de egos extremos para generar una serie de lugares en los que expresar el deseo de gloria y trascendencia hacia el futuro tanto de los responsables políticos promotores como la de aquellos arquitectos que se consideran a sí mismos una reencarnación contemporánea de las grandes figuras de la historia del arte. Santiago Calatrava, por ejemplo, que se ve a sí mismo como una especie de Leonardo da Vinci, a la vez arquitecto, escultor e ingeniero. Como diría un compañero de una manera cínica, los arquitectos son aquella especie animal más cercana a Dios. El libro de Llátzer Moix relata con todo lujo de detalles cuales han sido ese abanico de argumentos y coartadas que han utilizado tanto políticos como arquitectos, para justificar ante la población las más disparatadas apuestas edificatorias, muchas de ellas realizadas sin control ni freno de ningún tipo. El texto incluye múltiples peripecias auspiciadas por algunos representantes con responsabilidad en las instituciones locales y regionales del estado español. Abarca ejemplos increíbles del descontrol que ha supuesto este tipo de acciones en la administración de unos recursos públicos que se han hecho escasísimos de repente con la crisis económica actual. Un posible resumen de esta etapa histórica que se haga en el futuro debería calificarse como mínimo de irresponsable.--->
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Espacio de acceso al museo Guggenheim. Bilbao, 1997. Frank Gehry, arquitecto

Según Moix el origen de este cúmulo de despropósitos estaría en la transformación experimentada por la ciudad de Bilbao y la construcción del museo Guggenheim. De acuerdo a su planteamiento, la mayoría de la población identificaría en ese caso un proceso exitoso de reconversión urbana a partir de una imagen arquitectónica determinada. Por el contrario, la realidad es que las consecuencias favorables para la ciudad fueron el resultado de una operación de renovación urbana de gran alcance, largamente pensada y programada y no el resultado de un milagro icónico como el que representa ese edificio concreto.
El caso de Santiago de Compostela y su futura Ciudad de la Cultura quizás podría ser el ejemplo más significativo de toda esta serie de desatinos que han adjetivado a la arquitectura más reciente realizada en España.
En esa iniciativa, todavía inconclusa después de superar ya más de una década de gestación y la inversión de ingentes cantidades de dinero público, se han reflejado de una manera más extrema las consecuencias de una concepción espectacular de la arquitectura; aquella en la que confluye la búsqueda de una inasible gloria política y las paranoias artísticas de algunos arquitectos contemporáneos reconocidos internacionalmente. Todo ello, apoyado en un despilfarro extremo e inconsecuente de los recursos públicos obtenidos a través de los impuestos.
En la monumental y mastodóntica Ciudad de la Cultura de Santiago de Compostela, los protagonistas principales son un político de larga trayectoria -Manuel Fraga- con voluntad de trascendencia histórica y un teórico vanguardista –Peter Eisenman- con escasas obras de dimensión y muy acostumbrado a desenvolverse en los foros académicos universitarios.
Grado de ejecución de la Ciudad de la Cultura de Santiago de Compostela en 2008. Peter Eisenman, arquitecto

Según la descripción realizada por Llàtzer Moix, el gobierno de la comunidad autónoma gallega convocaba en 1999 un concurso internacional de ideas para la realización de una inconcreta instalación destinada a todo tipo de supuestas actividades culturales. Se estimaba entonces que podría tener una superficie construida superior a los 60.000 m2 que se desplegarían sobre una parcela de7 hectáreas, situada a las afueras de la ciudad histórica de santiago en el monte Gaiás. En la convocatoria realizada se definía un planteamiento abierto a propuestas innovadoras y fundamentalmente imprecisas, sobre cual debía ser el carácter de este nuevo equipamiento cultural. El arquitecto finalmente seleccionado fue el neoyorquino Eisenman, cuya idea suponía el desmonte de la parte superior del monte y su sustitución por una estructura edificada que remedaría la volumetría previa. El espacio resultante se trocearía transversalmente para definir unos recintos individuales destinados a centro de nuevas tecnologías, bibliotecas, teatro de música y museo.
El presupuesto inicial preveía una inversión superior a 100 millones de euros, cuya realización duraría 36 meses y sería capaz de atraer a dos o tres millones de visitantes anuales. El resultado es que estimaciones de los responsables políticos actuales ya han admitido que el gasto se quintuplicará como mínimo y las obras culminaran en 2021 si la construcción sigue el ritmo actual. ¡32 años después del lanzamiento del proyecto! Un esfuerzo más digno de faraones egipcios que de líderes de una democracia teóricamente homologada con Europa.
He aquí el resultado de una malísima inversión pública que se gesta con la coartada del aumento del atractivo turístico de un lugar pero cuyas verdaderas razones tienen más que ver con el deseo de un político concreto de pasar a la historia con una obra arquitectónica que represente su legado. Como él mismo Manuel Fraga ha declarado se hará justicia si alguien quiere ponerle mi nombre a la ciudad.
Ya en el momento del fallo del concurso la propuesta de Peter Eisenman para la Ciudad de la Cultura de Santiago se destacaba por la indefinición de aspectos significativos tales como fachadas y cubiertas y el excesivo tamaño lo que originará severas desviaciones presupuestarias, tal y como se exponía en el voto particular de uno de los miembros del jurado, el arquitecto Wilfred Wang.
Palau de les Arts y Hemisferic. Valencia, 1998 y 2005. Santiago Calatrava, arquitecto, ingeniero y escultor.

Una narración igualmente ejemplar sobre la creencia en una arquitectura salvífica es la que relaciona al valenciano Calatrava y su ciudad de origen. Allí ha logrado realizar un conjunto de edificios e infraestructuras ingenieriles caracterizado por la desmesura y que ya en 2007, superaban los 1.100 millones de €uros de inversión conjunta.
La ristra de edificios monumentales realizados en el cauce del río Turia por este arquitecto taumatúrgico, constituyen una muestra más del síndrome del traje del emperador. Una especie de enfermedad epidémica que ha aquejado a numerosos responsables políticos españoles y
al que ya me referí en relación a sucesos similares ocurridos en mi propia ciudad.
Calatrava se caracteriza por minusvalorar el posible esfuerzo de las estructuras, el regusto formal y una excesiva afición por el ornamento superfluo. Para él, la cuestión funcional que motivan en origen a los edificios así como la necesaria racionalidad de las estructuras son lastres engorrosos a los que no hay que prestar mucha atención. Lo importante es el gesto que fundamente el carácter icónico de sus propuestas, siempre vagamente relacionadas con las formas naturales y la biología. Un ejemplo de esta deriva formalista es la que representan sus puentes en los que ha habido que reconstruir los ríos una vez ejecutada la estructura y en los que sus cables no son realmente soportes sino afeites para conseguir una imagen determinada.
Museo de la Ciencia Príncipe Felipe. Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia. Santiago Calatrava, arquitecto.
Esta despreocupación por la razón funcional de edificios y estructuras ha llevado siempre aparejada la improvisación y los excesivos sobrecostos, a lo largo de la ya dilatada trayectoria del arquitecto valenciano. Calatrava ha arruinado a más de uno como lo ocurrido con el descrédito del líder sindical sueco que solicitó su asesoramiento para lograr una obra residencial relevante en su ciudad, Malmö. Es el ejemplo extremo que representa el edificio bautizado como torso girado, o Turning Torso; una torre residencial cuyos problemas estructurales, derivados de un capricho formal, y la grave indefinición técnica de su proyecto casi logran que no pudiera llevarse a cabo.
Por el libro desfilan también otros inefables representantes de esta fauna desgraciada que ha representado a la arquitectura contemporánea en las dos últimas décadas. Frank Gehry, Jean Nouvel, Zaha Hadid, Dominique Perrault, etc. Arquitectos capaces de convencer a los más reticentes auditorios y personajes, basándose en sus increíbles dotes retóricas y en la exhibición de supuestas capacidades artísticas que son solo ensoñaciones sin un soporte en un conocimiento técnico real.
Pabellón Puente. Zaragoza, 2008. Zaha Hadid, arquitecta

La arquitectura milagrosa de esa pléyade de arquitectos estrella de renombre mundial ha encontrado en España un caldo de cultivo ejemplar, que ha tenido emuladores aplicados en muchos otros lugares del mundo, como la ciudad de Dubai. La confianza puesta por políticos y empresarios en estos timadores de última generación es el exponente último de la acuciante necesidad de todo tipo de ciudades, grandes y pequeñas, de contar con herramientas renovadas para el aumento del atractivo en la despiadada batalla por la hegemonía y el poder global.
Una consecuencia de su papel hegemónico en el espectáculo mediático es el afán de muchos arquitectos por lograr encargos en unas condiciones similares, olvidando las verdaderas necesidades de sus clientes privados y públicos. Sin embargo, la actual crisis de escasez de recursos tiene visos de una larga duración y reclama un cambio en las actitudes políticas y profesionales. Pues como señala certeramente Moix, se trata de poner coto al derroche. Una obra pública que puede inaugurarse por 20 millones de euros, si acaba costando 100, la administración deja de invertir 80 de nuestros millones en obras menos vistosas, pero quizás más necesarias. Urge devolver la sensatez a la arquitectura, en especial la que se levanta con inversión pública.
Un libro muy ameno e ilustrativo, lleno de anécdotas de las tragicomedias de nuestra época, en especial sobre una cuestión que nos cuesta muchísimo dinero.--->