domingo, 28 de febrero de 2010

ALVAR AALTO EN EUROPA Y AMÉRICA


Ver Arquitectura de Alvar Aalto en un mapa más grande

<---El que tenga la paciencia de explorar este mapa en detalle -como he hecho yo para colocar cada obra- puede ver la arquitectura en su emplazamiento, desde la vista de satélite. Les recomiendo aproximarse a la Maison Carré, por ejemplo. (Hay que abrir previamente el enlace que dice ver Arquitectura de Alvar Aalto, señalar Maison Louis Carré en la lista a la izquierda, aproximarse y, finalmente, marcar para ello la pestaña que dice Satélite, situada en el plano arriba a la derecha).

Lástima que en Finlandia las imágenes no tengan muy buena resolución y no se pueda escudriñar con detalle.

No obstante, creo que es una útil herramienta para concretar direcciones y poder utilizar la información acopiada, accediendo desde el móvil o el portátil.

¡Buen viaje!
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sábado, 27 de febrero de 2010

UNA SELECCION DE OBRAS DE ALVAR AALTO

Ayuntamiento de Säynatsälo. Jyväskyla. Alvar Aalto, 1952

Hace algo más de una década recorrí Finlandia en compañía de un grupo de colegas y amigos. Fue una experiencia agotadora en unos calurosos días de verano. Recorridos de muchos kilómetros a través del paisaje de bosques y lagos que pautan la geografía de ese país. El objetivo era ver la obra de algunos arquitectos finlandeses y, especialmente, los trabajos canónicos de Alvar Aalto.

Finlandia es un país sorprendente por su monótona geografía, el peculiar carácter de sus gentes y por la forma en que han logrado alcanzar un altísimo nivel de bienestar partiendo de unas condiciones muy difíciles. Unas ciudades muy cuidadas, con unos servicios públicos envidiables y que, sin embargo, hace que sus gentes se perciban con una gran timidez y barnizados de una especie de tristeza perenne. Parecería que los brutales contrastes climáticos y la ausencia de luz en invierno les empujaran hacia paraísos artificiales como el alcohol o también, el trabajo disciplinado como refugio.

<---Desde este contexto lacustre y forestal surgiría Alvar Aalto en el primer tercio del siglo XX como alguien que llegaría a alcanzar un amplísimo reconocimiento en la cultura internacional. Un genio de la arquitectura que quiso siempre ejecutar unos edificios ligados a las peculiaridades del paisaje de su país y, en un resabio romántico, extraer una expresión artística enraizada en la idiosincracia del norte de Europa. Todo ello en una época en que estas posiciones eran observadas con recelo, incluso denostadas. Lo cierto es que Aalto logró un puñado de obras de arquitectura que han pasado a formar parte del canon de la arquitectura moderna, al igual que lo realizado por otros autores significados como Le Corbusier, Mies van der Rohe, Erich Mendelsohn, Giuseppe Terragni, etc. Y ello, sin renunciar a un carácter difícilmente replicable y personal que lo instituye como un paradigma de la arquitectura enraizada en un lugar y un tiempo concretos. Edificios tales como el sanatorio de Paimio, las villas Mairea y Muraatsalo, el Ayuntamiento de Sainatsalo, el conjunto de la universidad de Otaniemi –todos ellos en Finlandia- son maravillas de la arquitectura moderna. Definen un estilo y lenguaje peculiar basado en una sabia disposición y encaje de los volúmenes en los lugares, el aprovechamiento de la escasa luz del norte y la utilización de unos pobres materiales caracterizados por su extrema tosquedad. El conjunto de obras del arquitecto a lo largo y a lo ancho de Finlandia, junto con algunos otras inserciones en el norte de Europa y América se han instituido en una de las razones básicas para que mucha gente visite lugares como la ciudad de Jivaskila, la costa báltica o la propia capital, Helsinki. Hoy en día, la arquitectura de Alvar Aalto es un símbolo de la modernidad, un referente en la identidad cultural de su país. Y como consecuencia, uno de los atractivos turísticos básicos para visitar esas tierras septentrionales. Sin embargo, en su momento tuvo mucha incomprensión. Su trabajo fue denostado por sus coetáneos y llegó a bautizar su propio barco como Nemo propheta in patria (Nadie es profeta en su tierra).
Biblioteca de Mount Saint Angel Abbey. Oregon, Estados Unidos. Alvar Aalto, 1964.

He aquí una selección personal de algunas obras de Aalto que desde siempre me han interesado. Algunas he tenido oportunidad de visitarlas y otras las mantengo en mi lista de lugares a los que me gustaría peregrinar en algún momento. Espero que esta recopilación sirva a aquellos que también quieren aproximarse a la obra del arquitecto.

1.- Biblioteca de Viipuri. Rusia.1931
Vyborg. Carelia,
2.- Sanatorio antituberculoso. Paimio, Sairaala. 1933
20 kms al este de Turku-Abo

3.-
Villa Mairea. Noormarkku. Finlandia. 1939
- Casa familiar de Alvar Aalto. Munkkiniemi, Helsinki. 1936
Riihitie, 20.

4.-
Ayuntamiento de Säynätsalo. Jyväskyla. Finlandia. 1952
Parviaisentie, 9. Säynätsalo. A 15 kilómetros de Jyväskyla

5.-
Casa de veraneo experimental. Muurätsalo, Jyväskyla. Finlandia. 1954
Melamementie. En la isla junto al lago. Se accede desde a pié atravesando el bosque.

6.-
Facultad de Pedagogía de la Universidad de Jyväskyla. Finlandia. 1956
Seminarinkatu, 15. Situado al sur del centro de la ciudad próximo al lago

7.- -
Instituto Nacional de Pensiones. Helsinki. Finlandia, 1956
Mina Canthinkatu, 15

8.-
Estudio del arquitecto. Munkkiniemi, Helsinki. Finlandia, 1956
Tiilimaki, 20.

9.-
Iglesia de las 3 Cruces. Vuoksenniska, Imatra. Finlandia. 1958
Ruokolahdentie 27

10.-
Maison Louis Carré. Bazoches sur Guyonne, Francia, 1959
2, chemin du Saint-Sacrament

11.-
Torre de viviendas Neue Vahr: Bremen. Alemania, 1962
Richard Boliahn Alle. Hito del barrio de los años 60, Neue Vahr

12.-
Escuela Politécnica de Otaniemi. Helsinki. Finlandia, 1964
Otakaari, 1. Esboo, Jamerantaival

13.-
Biblioteca de Mount Angel Abbey. Oregon. Estados Unidos, 1964
Abbey Drive. Mount Angel. Al Este de la I-5, Pacific Highway

14.-
Finlandia Talo. Bahía de Töölönlahti. Helsinki. Finlandia, 1975
Mannerheimintie, 13. Un punto de referencia de la ciudad de Helsinki

15.-
Centro de la ciudad de Seinäjoki. Finlandia, 1951-1987
Koulukatu, 24

Esta selección de edificios de Alvar Aalto se completa con un plano de localización, que he preparado y publico en la siguiente entrada. La he realizado sobre la base de esa aplicación extraordinaria que es GoogleMaps, y permitirá a aquel que lo quiera utilizar, tener una referencia espacial accesible desde Internet.

Ojala hubiéramos tenido una herramienta así aquel verano que recorrimos en autobús los paisajes de Finlandia a la búsqueda de tantos y tantos edificios maravillosos y sobrecogedores. Nos habríamos ahorrado innumerables despistes y pérdidas de tiempo.


Acceso al Centro Parroquial de la ciudad de Seinäjoki. Alvar Aalto, 1959--->

sábado, 20 de febrero de 2010

IDEAS PARA LA MEJORA DEL PAISAJE INSULAR

El desasatroso encaje topográfico de la edificación como resultado de la aplicación de un nefasto plan urbanístico de los años 70. Urbanización Radazul en la vertiente sur de la isla de Tenerife.

El día 25 de febrero he sido invitado a dar una conferencia en el cierre de las Jornadas Insulares sobre el Paisaje que se celebrarán en la sede de la Caja de Ahorros de Santa Cruz de Tenerife. Estas son las palabras introductorias a lo que allí expresaré:

La sociedad de las islas Canarias lleva bastantes años ya batallando para proteger el frágil y escaso territorio en que vive. Probablemente, desde una perspectiva y con unas herramientas ligeramente inapropiadas. La confianza exclusiva en los dictados de un entramado legal sumamente complejo ha contribuido a la extensión de una fronda burocrática en el gobierno de los usos del suelo, sin parangón en otros lugares del mundo.

<---Dentro de este panorama, los llamados planes de ordenación de inspiración urbanística se han convertido en los campos de batalla en los que se ventilan las contradicciones inherentes al aprovechamiento del territorio. Y esa meticulosa visión legalista que se ha impuesto, ha hecho que aquí los planes sean más instrumentos de ordenación que de planificación. Los Planes Generales de Ordenación de los municipios canarios son un ejemplo de lo que se señala. Actualmente, constituyen extensas justificaciones, dedicadas a cumplimentar la ingente panoplia legal urbanística así como a lidiar con el copioso catálogo de normas sectoriales, cuyo cumplimiento se hace progresivamente más difícil e inverosímil. Esos planes orientados al gobierno del territorio municipal raramente abordan el despliegue de una estrategia para su transformación positiva, abarcando -como correspondería- el consiguiente catálogo de acciones cuantificadas y valoradas. Han acabado transformándose en una inmensa relación de referencias cruzadas y argumentaciones prolijas dedicadas al cumplimiento de la infinita lista de requerimientos que las leyes les han asignado. Un caldo de cultivo ideal para la demagogia, el capricho, la corrupción y el fraude; un espacio en el que se mueven con dificultad numerosos actores (políticos, funcionarios, empresarios y especuladores) y que se caracteriza por una ausencia de transparencia cada vez mayor. La idea de planificar, es decir pensar, jerarquizar, presupuestar y organizar temporal y prácticamente acciones para lograr unos objetivos y, finalmente, conseguir una situación mejor que la que se tenía de partida, ha sido claramente olvidada y sepultada por esa visión legalista imperante que los canarios tenemos sobre la ordenación del territorio.--->
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Ocupación del territorio insular de Tenerife por la edificación residencial. 2002

Hoy en día, aproximadamente la mitad de la superficie del archipiélago está protegida ambientalmente con una extensa red de normas e instrumentos, que dificultan enormemente las acciones humanas. Es bastante difícil hasta mover una piedra de lugar, al tener que someterse a la aprobación del acto administrativo correspondiente. Un marco burocrático que se ha convertido en un suplicio para aquella minoría de personas que están involucradas con el aprovechamiento del suelo protegido, agricultores, residentes, etc.
Por el contrario, y a pesar de esa maraña legal, la otra mitad del territorio insular se ha transformado en el espacio para la disposición de todos los horrores paisajísticos imaginables y que se pueden ejercer en un lugar concreto. Creo que ha quedado meridianamente claro que las complejas regulaciones instituidas en un largo proceso de décadas no han logrado encauzar adecuadamente la protección paisajística de las áreas urbanas y periurbanas.
En una visión idealista del paisaje, alguien podría señalar que esto es el resultado de la maldad intrínseca a las acciones humanas, al materialismo imperante. O también una consecuencia del egoísmo que se derivaría de una idea tecnocrática del espacio disponible como recinto económico en el cual obtener simple rentabilidad.
De acuerdo a un planteamiento filosófico neoplatónico, el bien y el mal serían estados de las cosas que podemos percibir de una manera innata, su conocimiento no es adquirido. Casi se podría argumentar que la percepción de la belleza del paisaje estaría relacionada con la bondad de las acciones colectivas, con la aproximación al ideal del bien común y el interés general, mientras que la fealdad de los lugares podría ser consecuencia de un déficit social ligado a un individualismo a ultranza, a aquella postura del sálvese quien pueda.
Sheep Meadow. Uno de los espacios más populares del Central Park de Nueva York. Foto: Emilio Guerra, Flickr

A partir de lo expresado, el trazado de una carretera, el proyecto de una urbanización residencial o la valoración de su impacto ambiental son reflexiones que expresarían en sí mismos el mayor o menor grado de adecuación al bien común y, por tanto, la belleza o fealdad paisajística resultante que una sociedad estaría dispuesta a asumir
Creo que ha llegado la hora de tomar conciencia de esta situación y actuar de una manera pragmática. Habría que deshacer parte del camino andado, reduciendo al mínimo imprescindible la carga legal imperante y, consecuentemente, estrechar el marco burocrático relacionado. Poner un mayor énfasis en la calidad y legibilidad de las ideas que se quieren trasladar al territorio y no escatimar en los recursos colectivos destinados a su consecución. Todo lo cual debería redundar en una mayor belleza del paisaje que habitamos.
Y en una dirección positiva, empezar a reclamar las cuestiones más elementales y básicas, aquello que, por evidente, se justifica desde el pragmatismo. Y, lógicamente, ello no debería constituirse en otro argumento para hacer nuevos documentos e instrumentos legales que añadir al amplío abanico ya existente. Como diría Como diría Jane Jacobs en su inteligente libro de 1961, sobre la Vida y muerte de las grandes ciudades: En la seudociencia del planeamiento urbano, años de aprendizaje y una plétora de sutiles y complicados dogmas se han levantado sobre una base de sin sentido.
La legislación urbanística canaria ha impuesto un galimatías de difícil acercamiento y comprensión, incluso para los especialistas que trabajan en este campo. Un maremágnum de disposiciones que en su interpretación hace las delicias de aprovechados y especuladores.
En la mejora del paisaje, una de las primeras ideas que habría que recuperar sería la de la aplicación del sentido común. Otro criterio básico debería ser el de la simplicidad, la definición de pautas que fueran claramente entendibles por toda la población.
Aprovechar algunas cuestiones sencillas establecidas en la legislación vigente (y que son ignoradas actualmente) podría ser una primera acción en sentido positivo. La propia Ley Canaria de Directrices de 2003 tiene un interesante capítulo específico dedicado al tratamiento del paisaje. Una serie de criterios que, raramente son tenidos en cuenta de una manera cabal. Algo similar podría decirse sobre algunos reglamentos aprobados en los últimos veinte años como el de accesibilidad y supresión de barreras arquitectónicas y urbanísticas. O el relativo a la ordenación de las carreteras o el que se refiere a la protección del dominio público hidráulico.
Habría que concentrarse en la propuesta de pequeñas intervenciones y acciones que mejoren realmente la calidad de vida de las personas que habitan esos espacios que consideramos nuestro entorno próximo. Mejoras que influyan en cuestiones tan simples como la capacidad para pasear adecuadamente, para poder moverse como peatón en tu pueblo y en tu barrio. Lograr que el espacio urbano colectivo sea más seguro y armonioso, incrementando la calidad visual y funcional de nuestro paisaje cotidiano. En definitiva, habría que incidir con más intensidad en las acciones para regenerar adecuadamente el territorio común, más allá de los espacios que hemos etiquetado como naturales.
La antigua carretera del Norte. Un espacio sin aceras, algo habitual en los núcleos de Tenerife

Es que algo tan primario como las aceras -que brillan por su ausencia en tantos lugares- son el primer lugar para la socialización, para la interacción colectiva, como señalaría de una manera tan preclara también Jacobs hace más de 50 años. Y, curiosamente, no les prestamos ninguna importancia ni a su disposición ni a su tamaño ni a los elementos que en ellas se sitúan.
Otra cuestión que influye en la calidad de nuestro entorno es la capacidad de los lugares para atraer actividades diversas. Algo que debería fomentarse desde las instituciones públicas. Una urbanización de viviendas unifamiliares puede ser el lugar más monótono e insolidario del mundo. Y es que además, es poco seguro. A los entornos monofuncionales no acuden visitantes o paseantes, si no es por obligación o necesidad, generando la inseguridad que se deriva de la ausencia de personas.
Finalmente, habría que actuar sobre el territorio extenso para mejorar la percepción genérica del propio paisaje insular. Por ejemplo, las actuaciones de repoblación en las superficies del bosque potencial, iniciadas hace una década en la isla de Tenerife, constituyen un ejemplo y el inicio de un camino hacia la regeneración integral del espacio que se observa. Como cuenta Jared Diamond en su extraordinario libro Colapso, Japón pudo ser un territorio devastado en los inicios del shogunato, pero a principios del siglo XIX, una política consciente y deliberada de sus dirigentes había logrado la recuperación de sus bosques, logrando con ello un territorio más armonioso y sostenible que se mantiene hasta nuestros días.

Situación paisajística de la vertiente norte de la isla de Tenerife
Propuesta para la mejora visual mediante la plantación de arbolado de porte en el espacio colindante a los cauces existentes--->

domingo, 7 de febrero de 2010

ARTÍCULOS SOBRE PAISAJE Y DISEÑO URBANO

Esta semana aprovecho para agrupar el conjunto de artículos que he escrito sobre estos temas en estos últimos años. Espero con ello facilitar su consulta

INTERVENCIONES EN LA COSTADe vez en cuando nos encontramos pequeños paraísos anónimos que nos muestran una nueva forma de comprender el mundo que habitamos. En algunos casos, son el resultado del esfuerzo colectivo y, en otros, casualidades que no dejan de sorprendernos.
Algo de esto me ha ocurrido esta semana durante una pequeña excursión que he realizado por la costa de mi isla. He descubierto un espacio costero con un tratamiento paisajístico exquisito que se ha producido como resultado de la acumulación de varias intervenciones afortunadas por su extrema humildad.
Intervenciones en la costa 12/04/2009

Hace unos quince años, alguien decidió hacer un pequeño jardín junto a una de esas autopistas que forman parte integrante de nuestra cotidianeidad. Ese espacio se incluía como una de las piezas de un pacto urbanístico para la recalificación de unos terrenos rústicos con destino a la construcción de un área industrial, cuya principal factoría era una planta embotelladora de una bebida refrescante de marca muy conocida.
Un jardín canario 19/12/2008

A veces, uno se pregunta como es que las ciudades que habitamos han podido llegar a transformarse en esos lugares donde reina tanta fealdad. Es una cuestión inquietante sobre todo cuando se reflexiona sobre la belleza urbana y se compara con lo percibido en algunos espacios cotidianos que transitamos. Si visitamos otras ciudades y territorios del mundo podemos concluir provisionalmente que este es un fenómeno que se ha universalizado durante el siglo XX.
La fealdad de las ciudades canarias 15/11/2008

UNA ECOLOGIA HUMANISTA

El paisajista francés Gilles Clement es un personaje curioso que lleva décadas aportando e innovando un pensamiento heterodoxo sobre la relación del hombre con el medio. Desde su posición pedagógica en la Ecole Nationale Supérieure de Paysage de Versailles dirige anualmente cursos magistrales orientados a una deliberación dedicada al entendimiento de las grandes cuestiones territoriales que afectan a nuestro mundo. Su concepción de la jardinería va más allá del reducido recinto de los espacios verdes urbanos y sugiere una relación más armónica, anárquica y sosegada, con las otras formas vivas que nos acompañan en nuestro universo cotidiano frente a la voluntad de control exhaustivo del espacio, surgida del racionalismo.
Une ecologie humaniste 25/10/2008

La creciente proliferación en los países avanzados de documentos legales para la protección del paisaje, como el Convenio Europeo del Paisaje que ha sido ratificado recientemente por España, reflejan una preocupación por la acelerada destrucción del entorno que ha acompañado los inicios del siglo XXI. Toda una parafernalia de planes, leyes y textos diversos han surgido para intentar una mejor salvaguarda de un bien impreciso que no llega a definirse de una manera clara. En este contexto, el paisaje depende de la interpretación conceptual que intenta imponerse desde diversas perspectivas disciplinares con resultados inciertos.
Interactuar con el paisaje 17/10/2008

LA RECONVERSIÓN DE LA PLAZA DE ESPAÑA

La plaza de España es uno de los lugares más importantes de mi ciudad, Santa Cruz de Tenerife. A lo largo de los últimos tres años se ha remodelado radicalmente adoptando una fisonomía muy diferente a la que habíamos disfrutado desde mi niñez. El proyecto paisajístico, encomendado a los suizos Jacques Herzog y Pierre de Meuron con la colaboración del arquitecto local Virgilio Gutiérrez, ha supuesto una mejora indudable de la puerta de entrada a la ciudad desde el mar
La reconversión de la plaza de España 01/08/2008

LA NECESIDAD DEL ESPACIO PÚBLICO

Las calles, plazas, parques y otros espacios urbanos son una parte fundamental para la celebración colectiva de la vida en las ciudades, constituyen un ámbito común al que no se suele prestar la atención que debiera. En el espacio público se produce la socialización colectiva y, por tanto, constituye la esencia de la ciudad. En esos lugares de todos nos encontramos con los otros, aquellos que comparten la historia que se está formando, nuestra contemporaneidad.
La necesidad del espacio público 26/07/2008


ANDRÉ LE NOTRE

En nuestros días, la ordenación y planificación espacial a gran escala se ha convertido en una técnica habitual para la remodelación de porciones sustanciales del territorio. Las primeras tentativas de estas estrategias contemporáneas de transformación positiva del espacio surgieron en la corte francesa de Luís XIV, en la que André Le Notre, desempeñó un papel central como jardinero mayor del reino
André Le Notre 04/05/2008

En una sesión del curso que tuvo lugar en Tenerife en 2008 sobre el diseño del territorio, se introdujo una cuestión que merece una reflexión específica: Cuales son las razones que hacen a una calle memorable la cualidad del espacio urbano esencial. A partir de ello y con la referencia a algunas calles positivamente valoradas de mi isla pretendo ofrecer algunas claves que entiendo deberían ser relevantes en el diseño viario.
Calles de mi isla 29/03/2008

LOS JARDINES DE LA VILLA D’ESTE

En 1559 Hipólito d’Este, el hijo de la famosa Lucrecia Borgia que fue investido Cardenal por su abuelo el papa Alejandro VI, comenzó la construcción de la que sería una de las más famosas residencias de la periferia de Roma, la villa d’Este.
Los jardines de la Villa d’Este 23/02/2008

ACTUALIDAD DEL DISEÑO DE PARQUES

En Estado Unidos está surgiendo una nueva generación de parques que se caracteriza por una aproximación ecológica al diseño y la restauración de grandes espacios abiertos. Es el caso del Great Park que se está construyendo en Orange County en Los Ángeles.
Actualidad del diseño de parques 20/01/2008


EL PAISAJE COMO CONSTRUCCIÓN ESTÉTICA

El paisaje es un concepto que surge de una percepción estética de la realidad observada visualmente. Así, acudiendo al diccionario, constatamos que la componente visual es algo intrínseco a la idea de paisaje. Al respecto María Moliner define en su diccionario de usos del español, extensión del campo que se ve desde un sitio. O también, el campo considerado como espectáculo.
El paisaje como construcción estética 19/10/2007