domingo, 28 de septiembre de 2008

LANZAROTE, UN PAISAJE EN PELIGRO

Esta semana acudo invitado a un taller participativo que tiene como objetivo la producción de ideas para el futuro de una institución carismática canaria, la Reserva de la Biosfera de Lanzarote. Estas son algunas de las reflexiones que quisiera exponer allí para animar el debate. Ideas sobre cuales deben ser hoy las estrategias para la preservación de los valores ambientales y urbanísticos presentes en los espacios insulares, pequeños laboratorios de la deriva planetaria.

El voluntarioso e ilusionante trabajo creativo realizado en la isla de Lanzarote por el artista
César Manrique durante los años 70 y 80 del siglo pasado ha generado un microcosmos especial que hoy se encuentra gravemente cuestionado por una especulación rampante que ha destruido ya muchos de sus numerosos paisajes emblemáticos.

Paisaje volcánico del parque nacional de Timanfaya en Lanzarote. Foto: Stephen Downey, Flickr


Decía César Manrique, en una entrevista recogida en su libro de 1988 Escrito en el fuego, que cualquier artista auténtico, inmerso en una determinada naturaleza, ciudad o latitud, está condicionado por haber recibido todos los matices y sensaciones del medio donde habita.
El paisaje hay que interpretarlo como una especie de palimpsesto en el que se resume la cultura heredada, el esfuerzo transformador de generaciones actuando sobre el territorio primitivo. El paisaje no debe concebirse como una visión idealizada o romántica de lo natural impoluto, sino que cabe interpretarlo desde una determinada posición estética adquirida de una manera casi biológica. La visión del paisaje valora los horizontes conocidos, la disposición de las especies biológicas familiares, la cultura tradicional de los campos, los artilugios insertados por innumerables generaciones anónimas de constructores junto a un reconocimiento de las fuerzas cósmicas que actúan en nuestro entorno, el sol, el agua, las nubes, etc.
Esta contemplación despierta emociones que van más allá de la mera estética para atraer una reflexión sobre la relación del hombre con el universo. Algo que está insertado en lo más profundo del genoma que nos define y rememora nuestro pasado primigenio casi vegetal y geológico.
El gran sufrimiento intelectual que se experimenta en nuestros días está relacionado con la paulatina destrucción de nuestros paisajes sometidos a una dictadura implacable de las fuerzas económicas empeñadas en la extracción de las plusvalías ocultas que contienen determinadas porciones del territorio, afectadas por características visuales singulares y sujetas a la admiración colectiva.
En 1970 se crea la institución de la Reserva de la Biosfera de Lanzarote, atendiendo localmente a los objetivos definidos en el programa de Unesco, el Hombre y la Biosfera.
Aquella institución pionera se basó en dos objetivos loables para la viabilidad de Lanzarote hacia el futuro, la conservación y protección de la biodiversidad local así como el fomento del desarrollo económico y humano compatible. En otro contexto, estas ideas iban a ser recogidas con carácter genérico como la esencia del desarrollo sostenible en el famoso informe, elaborado en 1987 por el equipo encabezado por la ex primera ministra de Noruega
Gro Harlem Bruntland, y titulado Nuestro Futuro Común. Este texto seminal definía ambiguamente al desarrollo sostenible como aquel que satisface las necesidades del presente sin comprometer las necesidades de las futuras generaciones.

El peculiar cultivo del viñedo en La Geria de Lanzarote. Foto: tonygalvez, Flickr



En la actualidad estos dos objetivos, la protección de la biodiversidad y el fomento del desarrollo, se han convertido en antagónicos ya que si solamente extrapoláramos el nivel de recursos necesarios para el consumo de los estadounidenses al conjunto de la humanidad haría falta una superficie equivalente a 5 planetas. Es lo que se conoce como huella ecológica de la humanidad. Se calcula midiendo la superficie de tierra que cada persona podría necesitar como media para su supervivencia. Según un modo eficiente de vida soportado en una agricultura de autoconsumo, bastaría un valor de huella ecológica de 1,5 hectáreas por familia, mientras que el consumo humano basado en el desarrollo industrial medio europeo implicaría ya una superficie de 2,5 hectáreas por persona cuando el planeta solo dispone de 1,8 hectáreas, si se repartiera equitativamente la totalidad de la superficie disponible.
Según el economista francés
Serge Latouche, el desarrollo sostenible es un oxymoron, una antinomia contradictoria que permite interpretaciones contrapuestas. El desarrollo sostenible ya es una imposibilidad que debe rechazarse porque lleva implícita la estratagema ideológica que avala un desarrollo económico y especulativo incompatible con el mantenimiento de la vida sobre la tierra.
El sistema economicista, tal como es concebido actualmente, constituye un mecanismo de depredación despiadada de los recursos que ha conducido y conducirá a crisis recurrentes. La especulación sobre el territorio, las materias primas, los alimentos, etc. nos dirigen a una posible destrucción global que ya fue denunciada a mediados del siglo XIX por el naturalista francés
Jean Baptiste Lamarck que señalaba entonces de una manera inquietante y catastrofista que el hombre está destinado a exterminarse a sí mismo después de haber transformado en inhabitable el globo terráqueo.
Como es apreciable, todos estos procesos se apoyan en una ideología autodestructiva que nos ha transformado de ciudadanos y habitantes en consumidores, cuya obligación principal es el consumo acelerado y creciente de recursos. Unos ritos cotidianos inducidos que no nos procuran una mejor calidad vital, ni muchos menos, confort espiritual.
Hay que buscar alternativas que reconduzcan la situación actual, aquella presidida por una economía especulativa concebida como constante apropiación individual y privada de los recursos colectivos.

Hoteles ocupando la franja costera del Papagayo en Lanzarote



En Canarias y, especialmente en Lanzarote, hemos sufrido en las últimas décadas esta tempestad de rapiña y expoliación, fustigada por nuestras propias gentes. Pero hemos llegado a una situación en la que se vislumbran los límites, ya no hay más isla que consumir, todo está controlado y monopolizado cada vez más. El archipiélago ha sido el paraíso de la economía especulativa que, de continuar, nos aboca a un escenario suicida.
Pero ¿Cuáles son los bienes intangibles que hemos dilapidado? Fundamentalmente, clima y paisaje. Ventajas difícilmente reproducibles en otros contextos geográficos. El clima benigno del archipiélago es la principal ventaja competitiva con la que cuenta Canarias y que hace tan atractivas a nuestras islas. En el caso del paisaje se ha partido de unas condiciones de gran belleza y diversidad que se han desperdiciado aceleradamente. Y lo hemos realizado de una manera altamente rentable y sistemática, aun a costa claramente de las posibilidades de las generaciones futuras.

Temperatura media de la tierra en verano e invierno. El punto verde junto a África define la posición de Canarias


En este contexto de apropiación exacerbada de los recursos y de competencia fraticida habría que cambiar algunos valores sacrosantos. Entre ellos, los que propugnan mayor desarrollo, consumo más sofisticado, más libertad e individualidad. Sus posibles sustitutos: austeridad, mejor cultura, apoyo mutuo, más decisión colectiva, control sobre la especulación territorial.
Habría que publicitar mejor una alternativa humanista que nos transforme de consumidores en personas con mayores recursos intelectuales, entretenidos en mejorar nuestra percepción, valoración y conocimiento del mundo que nos rodea.
También es necesario continuar con los esfuerzos ímprobos realizados por una parte de esta sociedad insular, una batalla constante para conservar los valores que presenta nuestro territorio y que hasta el momento ha sido perdida en aras de un desarrollismo mal entendido. La intervención pública de una innumerable pléyade de asociaciones ciudadanas, colectivos ecologistas, colegios profesionales, etc. ha incentivado la producción de una gran cantidad de textos legislativos dedicados a la ordenación y gestión del territorio del archipiélago. Más de 12 leyes urbanísticas han sido dictadas por el Parlamento de Canarias desde que en 1987 fuera aprobada la Ley de Espacios Naturales que preservó del desarrollo urbano y del aprovechamiento antrópico a casi la mitad de la superficie del archipiélago. Legislación que, desgraciadamente y a pesar del esfuerzo, no ha podido frenar el deterioro creciente de nuestros espacios urbanos cotidianos y el paisaje más cercano.
Sin embargo, el desarrollo económico, catalizado por el éxito del sector turístico primero y luego la lluvia de un sinfín de recursos europeos como consecuencia de la entrada de España en la Unión Europea, ha seguido su camino inexorable en el consumo del territorio restante produciendo unos espacios urbanos dejados al despliegue sin freno de las apetencias especulativas de un empresariado con unos objetivos muy pedestres y cortos de miras. El resultado es un conjunto de ciudades y territorios altamente urbanizados, muy densos y de una gran fealdad. Espacios edificados en los que no se ha cuidado la calidad de la urbanización y cuya forma urbana es detestable. Finalmente, también la arquitectura resultante es de una gran mediocridad formal como resultado de intentar exprimir al máximo las grandes edificabilidades otorgadas por el planeamiento.
Nuestra posición dentro del espacio económico del mundo desarrollado nos ha lanzado a un consumo desenfrenado que debe atemperarse. Por ello, deben de proponerse objetivos diferentes para el futuro, como el decrecimiento de la actividad económica que es una posibilidad a considerar seriamente. El incremento constante del Producto Interior Bruto regional no es un dogma incontrovertible. Por el contrario el menor consumo de materias primas, energía, agua, suelo y biodiversidad deben ser objetivos alternativos que no deben escandalizar. El decrecimiento material constituye una restitución justa frente a otros territorios expoliados y que puede acompañarse con un mayor desarrollo intelectual. Frente a representarnos como consumidores deberíamos imaginarnos entretenidos buscando un mayor enriquecimiento cultural y logrando un mejor acceso a la información relevante.
Como escribiría el economista heterodoxo
Georgescu-Roegen en La ley de la entropía y el proceso económico, el crecimiento económico y demográfico mundial no solamente debe ser estabilizado, sino invertido si la humanidad desea salvaguardar la habitabilidad de la biosfera.
En este momento, hay que empezar la inmensa tarea de la rehabilitación global de este paisaje urbanizado que nos ha tocado vivir. Hay que plantearse este quehacer desde la definición de utopías concretas. Debemos batallar por la mejora de unos territorios en los que se inscriban ciudades más agradables y bonitas. Aunque ello implique la demolición de muchas barbaridades realizadas, legal o ilegalmente, y cerrar el grifo definitivamente a la picaresca y al individualismo insolidario en el manejo del territorio.

El reloj de flores del Parque García Sanabria. Un espacio emblemático de la ciudad de Santa Cruz de Tenerife


Frente a esta situación heredada hay que recuperar urgentemente el pensamiento de César Manrique, volviendo a recuperar sus textos. Es reconfortante y a la vez desolador releer sus palabras de hace ya veinte años:

Alcanzar la meta de la utopía es conseguir lo imposible.

El pueblo de Lanzarote ha conseguido por primera vez en su historia un sentido estético general a través de sus ejemplares obras realizadas. Así se ha llegado, por ese entendimiento antropológico de una visión general, a la aceptación plena del cuidado de la belleza, de su arquitectura y de sus espacios.
Lo verdaderamente dramático es que después de los esfuerzos y trabajos realizados con un desbordante entusiasmo de amor y entendimiento de la enorme belleza escondida de nuestra vulcanología, surjan ahora una serie de personajes con el solo propósito de explotar ese prestigio conseguido por nuestro pueblo sin importarles en absoluto la ruina de la isla, exterminado en el más mínimo tiempo, el legado de centenares de milenios de evolución vulcanológica y geológica.
Siempre estamos oyendo disculpas, inconvenientes, aprobaciones anteriores, leyes caducas y un sinfín aparente de excusas. Creo que el caso no puede ser más evidente, descarado y elemental para darse cuenta que ha llegado el momento de PARAR.


Jardín de Cactus de Guatiza, Lanzarote. Paisajista, César Manrique

domingo, 21 de septiembre de 2008

NECESIDADES URBANAS Y REPRESENTACIÓN PIRAMIDAL

Históricamente, algunos investigadores sociales se han preguntado cuales son las necesidades que debe cubrir suficientemente una sociedad en relación a sus miembros. Abraham Maslow ha tratado de responder a esta cuestión y, a partir de su trabajo de investigación sobre la sicología de los individuos, desarrolló su famosa pirámide de necesidades.

Más recientemente, apoyándose en las ideas y trabajos de Maslow, Richard Florida ha querido trasladar esta forma de entender las demandas personales en relación a las ventajas que ofrece el entorno urbanizado. Un capítulo de su libro de 2008, Who’s your city? (que ya he comentado anteriormente en esta página) se titula esclarecedoramente, Mas allá de la ciudad de Maslow, y ofrece un análisis, basado en los trabajos de su equipo de investigación The creative class Group, sobre la percepción personal de los lugares en relación a su posible calidad.
Richard Florida ha definido a partir de amplías encuestas lo que llama la Pirámide del Lugar. En este esquema geométrico distribuye y organiza jerarquizadamente los objetivos que tenemos a la hora de buscar el entorno que mejor se adapta a nuestras aspiraciones vitales.
En su base ha colocado lo que define como oportunidades y que se refieren a la satisfacción de las necesidades primarias que un lugar debe cubrir. Serían el acceso a la comida y al agua, al trabajo, al desarrollo profesional, la existencia de redes de apoyo social, etc.
En un segundo nivel de su esquema dispone lo que denomina como servicios básicos, tales como una educación conveniente, servicios de salud, vivienda y acceso al transporte, entre otros.
En tercer lugar, establece un nuevo grupo de aspiraciones que relaciona con lo que denomina liderazgo. Es decir, condiciones políticas apropiadas, de negocios, diversidad humana y posibilidad para una mínima corresponsabilización en las decisiones colectivas.
En un cuarto nivel sitúa a una serie de valores compartidos por la sociedad que deberían concurrir en cada sitio concreto. Entre ellos, la tolerancia, la confianza colectiva, la posibilidad de autoexpresión, etc.
Finalmente para Florida, la aspiración a la belleza tendría que ver con la calidad del paisaje geográfico o natural, también con la autenticidad, la riqueza formal o estética de los entornos urbanos y la expresión artística o el consumo cultural, junto a la existencia de espacio para el desarrollo de actividades de entretenimiento colectivo.

La belleza del espacio vegetal transformado por la iluminación. Parc de Gerland, Lyon. 2000. Michel Corajoud, paisajista

En la hipótesis elaborada por este autor, aquellos territorios que cuentan con una mezcla que se adapta convenientemente a las especificidades de cada persona, los adjetiva como lugares vibrantes. Serían las ciudades y regiones metropolitanas que tienen una particularidad esencial: ejercen un poderoso magnetismo para el llamado talento. Es decir para lo que según él sería la gente con mayores capacidades, iniciativa y creatividad. Atractivo que generaría un círculo virtuoso de mayor riqueza que, a su vez hace más atrayente a esos lugares ampliando sucesivamente el ciclo de concentración y atracción.
Serían esas regiones del planeta que han logrado concentrar y ofrecer los mejores servicios y recursos, aquellos que satisfacen variada y extensamente al conjunto de necesidades a los que se aludía anteriormente.
Basándome en estos precedentes, me atrevería a formular una nueva versión de este concepto relacionada con una posible calidad de vida en las ciudades y en los extensos territorios urbanizados que conforman nuestro escenario vital cotidiano. Se podría conceptualizar como pirámide de necesidades en el entorno habitado.


Esta pirámide podría ser una herramienta disciplinar para la evaluación de las ciudades y que ofrezca un diagnóstico en lo referente a su posición y grado de desarrollo comunitario.
Este esquema de necesidades urbanas contaría con cuatro niveles de satisfacción sucesiva. Siguiendo a Maslow y Florida, se pueden clasificar ordenadamente de menor a mayor importancia y se refieren a las necesidades de seguridad, básicas, políticas y, finalmente, estéticas.

Necesidades de Seguridad
Representarían a las cuestiones imprescindibles para el desarrollo personal con una mínima calidad de vida
- Disponibilidad de un mercado de trabajo variado y con oportunidades para todos
- Economía local viable a largo plazo
- Seguridad frente a las actitudes criminales y antisociales
- Servicios sociales y sanitarios aceptables mínimamente

Necesidades Básicas
Comprenderían al conjunto de elementos que son necesarios para un desenvolvimiento con comodidad, personal y familiar, en relación al mundo inmediato que nos rodea. Desde esta perspectiva y, entre otras, las necesidades básicas incluirían como mínimo a las siguientes cuestiones:
- Viviendas asequibles para todos
- Escuelas y educación apropiada para los más jóvenes
- Calles seguras y cómodas para desplazarse a pie principalmente
- Infraestructuras eficientes, bien diseñadas y mantenidas
- Transporte público accesible y barato


Espacios seguros de mi ciudad. Parque Boluvevar en Santa Cruz de Tenerife. Germán Delgado, arquitecto

Necesidades Políticas
Incluirían aquellos aspectos que garantizan una participación de las personas en los procesos de toma de decisión que afectan a la colectividad y que suelen reclamarse correlativamente, o a partir de que las necesidades básicas y de seguridad han sido razonablemente cubiertas.
- Facilidad para contactar con otras personas y hacer amigos
- Oportunidad para la participación colectiva en las decisiones comunitarias
- Tolerancia y apertura hacia la diferencia de raza, cultura, clase, etc.
- Liderazgo político local adecuado y claramente ético

Necesidades estéticas
Las necesidades estéticas se podrían encuadrar en lo que se refiere al constante enriquecimiento personal, el deseo de experiencias relacionadas con la belleza y las artes así como con la búsqueda de un conocimiento renovado y cada vez más complejo y sofisticado
Algunos señalan que estas últimas necesidades tienen algo que ver con la trascendencia, y de hecho las actividades culturales, han pasado a suplantar a las prácticas religiosas en algunas capas de la sociedades contemporáneas, en una especie de aquellas religiones sustitutorias a las que hacía referencia George Steiner en su ensayo La nostalgia del absoluto.

Las necesidades estéticas se refieren a las siguientes cuestiones, entre otras:
- Belleza del paisaje y el entorno natural
- Variedad de jardines y parques
- Oferta de entretenimiento y espectáculos
- Acceso a infraestructuras culturales

Aunque parezca un programa político, los puntos anteriores son reflejo de profundos anhelos que subyacen al conjunto de la humanidad, tal y como han dilucidado Maslow y Florida a partir de un esfuerzo intelectual y de investigación realmente notable.


Los Hervideros, isla de Lanzarote. Foto: josemazcona, Flickr


Todo las anteriores aspiraciones, clasificadas y jerarquizadas, quizás suene un poco ingenuas en los tiempos que corren pero creo profundamente que deberían ser una guía para ordenar los debates y los procesos de toma de decisiones que nos afectan a todos en lo que se refiere a la constante gestión y transformación positiva de nuestro entorno habitado.

jueves, 18 de septiembre de 2008

Rascacielos Giratorios

Por si fuera poco el despilfarro energético ahora nos ofrecen la arquitectura dinámica como la panacea para mejorar la eficiencia energética. Y la pregunta es ¿donde pretenden construir estas cosas? En Dubai, por supuesto. La nueva meca de los arquitectos. Verdaderamente curioso hasta donde puede llegar el marketing profesional.

domingo, 14 de septiembre de 2008

HACER ARQUITECTURA PARA LA ADMINISTRACIÓN PÚBLICA


A propósito del Centro Polideportivo de la Higuerita de GBGV Arquitectos

Proyectar y construir arquitectura que exprese anhelos comunitarios se ha vuelto una tarea de titanes en nuestros días. Si además la ambición del arquitecto es conseguir espacios innovadores y memorables el esfuerzo se vuelve en casi imposible. Toda una coalición de agentes, obstáculos e incomprensiones se confabulan contra la arquitectura concebida como una manera de expresión poética del espíritu colectivo.

El mundo de la empresa y, en su interior el espacio del negocio inmobiliario, casi ha desaparecido para las aspiraciones de la arquitectura, pues sus objetivos son otros muy distintos y obras expresivas solo se solicitan cuando es evidente su contribución a reforzar la marca empresarial. La definición de la producción de viviendas desde la perspectiva empresarial como un sistema para la puesta en el mercado de bienes estandarizados es bastante incompatible con una visión artística destinada a la aportación de una mayor calidad y la innovación estética en el espacio doméstico.
Sin embargo, los encargos que promueven los gobiernos municipales y estatales relacionados con dotaciones educativas, sanitarias, jardines, etc. por su carácter generalmente poco convencional y esporádico permiten una mayor libertad formal y una relativa experimentación espacial. Precisamente por tratarse de bienes comunes, la elaboración de equipamientos y espacios colectivos para las administraciones públicas es un ámbito donde ha podido florecer la arquitectura y el urbanismo de mejor calidad en algunos países como el nuestro.
Pero las cosas están cambiando rápidamente también en las administraciones públicas hacia un contexto más restrictivo. La creencia ciega de las administraciones en la norma está generando una complejidad excesiva e innecesaria en la gestión de los equipamientos públicos, lo que motiva todo tipo de disfunciones y entre las que las corruptelas administrativas son su expresión de más baja estofa. La incomprensión del esfuerzo que supone lograr edificios significativos en los pueda florecer la poesía de la arquitectura es cada vez más patente entre los que detentan la responsabilidad de administrar los recursos de todos.

Centro Polideportivo de la Higuerita. Vista del espacio interior de piscina



El paisaje político y del funcionariado responsable de la promoción de obra pública suele estar colonizado por personajes que promueven la ventaja personal por encima de cualquier otra consideración y para los que la tarea ética de conseguir los mejores edificios y espacios colectivos es un asunto a situar en un segundo plano. Aunque como es lógico siempre existen honrosas excepciones dentro de este mundo, personas imbuidas por una consciencia ética singular que trabajan denodadamente para superar un sistema orientado a la igualación y mediocridad de las actuaciones orientadas al servicio colectivo.
Viene esta digresión a cuento de una experiencia personal relacionada con la construcción de un edificio de equipamiento deportivo que hemos terminado recientemente y que ha supuesto esfuerzos considerables para el equipo que dirijo. Es una historia que nos ha ocupado durante los últimos 5 años y que ofrece una oportunidad para reflexionar sobre los avatares que están normalmente detrás de las imágenes glamourosas finales que se presentan en los medios profesionales. Textos, gráficos y fotografías que ocultan normalmente las dificultades y esfuerzos de todo tipo que supone intentar hacer una obra de arquitectura coherente con las necesidades reales de nuestras sociedades contemporáneas.
El edificio en cuestión, cuyas imágenes y planos hemos presentado más extensamente en el blog de mi oficina, es una construcción destinada a la práctica conjunta de varios deportes y espacios sociales, entre los que destacan la natación, baloncesto y la gimnasia junto con un centro para atender específicamente las necesidades de las mujeres del barrio. El conjunto sociodeportivo de La Higuerita está situado en un municipio importante de mi isla, La Laguna, y se ha planteado para dar servicio a un barrio con unas deficiencias dotacionales muy importantes.


Vista aérea del edificio en su entorno inmediato



Un objetivo social loable en principio, liderado por unos dirigentes políticos conscientes de las necesidades a suplir a la población, se fue convirtiendo poco a poco en un calvario de papeles, burocratizado en extremo y fiel reflejo de las carencias y dificultades ejecutivas que existen en las administraciones locales de este país.
En España, una iniciativa pública puede llevar años, incluso décadas, lastrada por prácticas burocráticas implantadas paulatinamente a lo largo del tiempo y en las que la simplificación administrativa brilla por su ausencia. Si a ello se añade la ineficacia de unos cuerpos funcionariales que en muchos casos desconocen masivamente la propia reglamentación aplicable, la resolución de los problemas puede llegar a ser titánica.
Con carácter previo a la formulación de la iniciativa, obra, actividad o lo que sea, debe abrirse un expediente justificativo de que la propia administración actuante no tiene capacidad para llevar a cabo el acto por si misma. Se debe contar también con partida presupuestaria aprobada y consignada dentro del presupuesto anualizado o, en otro caso, se debe proceder a la modificación precisa para su encaje económico. Este procedimiento previo puede llevar en sí mismo varios meses entre trámites y desplazamiento del expediente entre distintos departamentos administrativos.
Un elemento básico es el sistema de contratación exigido por la legislación española, y que más recientemente ha incorporado extensamente las prácticas exigibles a nivel europeo. La nueva Ley de Contratos del Sector Público, de 2007, al igual que la anterior exige estrictamente la convocatoria de concursos públicos y en condiciones de igualdad para la adjudicación de los trabajos que no pueden llevar a cabo directamente las distintas administraciones públicas. Una obligación positiva, la de los concursos administrativos, que evita actuaciones discrecionales pero que requiere de un tiempo que se transforma en largísimo.
Una vez superados los poderosos escollos que supone la fase previa de la iniciativa, se debe iniciar el procedimiento de contratación que en el caso de obras de arquitectura o infraestructura precisan de la adjudicación previa del correspondiente proyecto técnico. Ello comporta la elaboración de pliegos de condiciones específicos para la elaboración de la consultoría técnica además de los administrativos necesarios.


Centro Polideportivo de la Higuerita. La Laguna, 2008. Planta semisótano de Piscina



Los pliegos técnicos para la adjudicación de los correspondientes proyectos tienen una incidencia decisiva en el resultado de la obra pública que se pretende ejecutar y a lo que no se le suele prestar la atención debida. Normalmente, el criterio fundamental que aplican muchas administraciones es el del menor coste y menor tiempo de ejecución del trabajo en la elaboración del proyecto técnico lo que redunda de una manera absolutamente lógica e implacable en un deterioro de la calidad final del edificio y, en definitiva, de la inversión. Ello se hace por que estos criterios hacen el trabajo mucho más fácil y sencillo para el funcionario responsable a la hora de elaborar el y resolver el expediente de concurso obligatorio.
En el caso del edificio que nos ocupa, el conjunto social y deportivo de la Higuerita, el criterio fundamental por el que se nos adjudicó el trabajo tuvo que ver con un cóctel relacionado con una pequeña baja en el coste, un tiempo de ejecución disparatado y, sorprendentemente, el planteamiento metodológico para la ejecución del trabajo, lo cual nos fue comunicado con posterioridad. La posible calidad del futuro trabajo no fue contemplada en ningún caso, de acuerdo al baremo de adjudicación,. Lo cierto es que no se presentó ninguna idea sobre la arquitectura a realizar porque no se nos exigía.
La elaboración del proyecto tuvo muchas dificultades puesto que el programa exigido finalmente no encajaba de una manera adecuada en la parcela designada. Se pedía un polideportivo cubierto, piscina doble para natación terapéutica y de entrenamiento que permitiera competiciones hasta 25 metros y gimnasio junto con las instalaciones complementarias de servicio, vestuarios, sauna, administración, etc. Por otra parte, debía encajarse también un centro orientado específicamente a la mujer, con una guardería y ludoteca incorporadas. En algún momento, se consideró también la posibilidad de realizar un gran aparcamiento subterráneo que alcanzase las doscientas plazas. Finalmente, se pedía la ordenación de los espacios exteriores como plazas ajardinadas de acceso.
Para encajar este extenso y variado programa hubo que hacer múltiples filigranas y cuyo resultado final significó propiciar la modificación de la ordenación prevista por el plan urbanístico del municipio. La solución final consistió en la separación de las actividades deportivas y las sociales y su concentración en edificios específicos que, en el primer caso, dio lugar a un edificio de cuatro alturas, colocándose la piscina y el gimnasio en semisótanos y el polideportivo con su espacio para espectadores sobre rasante de las calles colindantes. La suerte fue que la parcela presentaba un desnivel global superior a los 8 metros lo que permitió encajar semienterrado el edificio deportivo en el extremo superior y el social en la parte inferior, reservando un gran espacio central para plaza pública de acceso.
Lógicamente, el ensamblaje y la resolución técnica de este complejo llevaron muchos meses. Más de los previstos inicialmente debido a los múltiples cambios y ajustes que fueron necesarios, tanto en la definición del proyecto como en la esfera administrativa y urbanística.
La segunda parte de la cuestión fue la adjudicación de la obra. Nuevamente en este caso, el criterio administrativo predominante se impuso y la obra se otorgó a la oferta que presentó el menor coste. En este caso, hubo que remodelar el expediente para encargar solo uno de los edificios, el que se refería a las instalaciones deportivas y con unos plazos exiguos y una baja económica descabellada, superior al 20% de lo presupuestado, lo que evidentemente trajo consecuencias. Algo normal, por otra parte en este país, que generalmente tiene unas consecuencias económicas nefastas.



Centro Polideportivo de La Higuerita. La Laguna, 2008. Sección general del edificio



En una situación así, las empresas constructoras que trabajan en el entorno de Canarias confían en las imprevisiones de proyecto o la aparición de circunstancias que desvirtúen lo previsto inicialmente para recuperar el dinero previamente rebajado. En este caso, surgió un procedimiento administrativo superpuesto que consistió en la adjudicación administrativa de la gestión posterior del centro, justo al comienzo de la obra. La empresa adjudicataria de la gestión deportiva exigió inmediatamente un cambio sustancial de los espacios definidos en el proyecto adjudicado dando pié a lo que se conoce en el argot de las constructoras como el “reformado”.
Es en la definición de este nuevo documento (y en la dura negociación posterior) cuando el adjudicatario trata de restablecer el equilibrio económico y lograr los mejores beneficios posibles para la empresa. En este caso, la negociación del monto final del “reformado” ha llevado más de dos años con innumerables versiones y batallas para las que se han empleado todo tipo de recursos, artimañas y descalificaciones.
El resultado final es una obra que ha sufrido la incidencia de las incomprensiones de los numerosos actores intervinientes y que a pesar de haberse acabado y puesto en uso, todavía presenta numerosos inconvenientes y elementos mal ejecutados. Es significativo del disparate ejecutivo que estuvo incluso en cuestión la capacidad portante de la estructura debido a una mala calidad de los elementos constructivos empleados que no cumplían las exigencias mínimas de la instrucción constructiva aplicable.
Toda esta intrahistoria que está presente de una manera parecida en muchos trabajos de arquitectura para las administraciones públicas es el resultado de unas prácticas burocráticas lastradas por una ineficacia manifiesta que redundan en la ejecución de unos bienes públicos de baja calidad, orientados indefectiblemente a una mala construcción o a un despilfarro de los cada vez más escasos recursos económicos colectivos.

lunes, 8 de septiembre de 2008

ALCALDES MEDIÁTICOS

Así como nos hemos acostumbrado a los arquitectos que dominan los medios de comunicación de medio mundo y que utilizan su presencia en periódicos, cadenas de televisión, etc. como una eficiente herramienta de marketing profesional, también el habito se puede extender a los alcaldes que usan la difusión del urbanismo y la mejora del espacio público como arma política. Es el caso de dos ex alcaldes latinoamericanos, Jaime Lerner y Enrique Peñalosa, primeros ediles que fueron de Curitiba en Brasil y Bogotá en Colombia.

Al primero he tenido oportunidad de conocerle y departir con él en varias ocasiones. Arquitecto de formación es hoy casi una marca de referencia entre la profesión.
Lerner, me ha parecido una persona exuberante que desborda humanidad y que siempre está a la caza de una sonrisa. Parecería que hace minería del lenguaje buscando constantemente las metáforas más sencillas para vender sus ideas sobre la reforma de las ciudades.
Desde la lejanía,
Enrique Peñalosa representa al clásico político reformista con una poderosa formación académica en los Estados Unidos de América. Quizás es solo un seguidor de la escuela creada por el primero pero ha dotado a su ciudad de grandes mejoras en beneficio de las clases más populares.
Sus métodos de trabajo parecen similares y se basan en un gran conocimiento del inmenso poder que representan hoy en día los medios de comunicación convencionales. Está claro que llevar adelante cualquier reforma urbanística requiere del convencimiento y apoyo de la población y para ello es necesario primero pensar y proyectar las complejas herramientas técnicas que requieren para su gestión las ciudades a comienzos del siglo XXI. A continuación es altamente necesario exponer con simplicidad y contundencia las ideas reformistas que les dan soporte de una manera que sea asequible a la mayor parte de la población para así poder conseguir el apoyo preciso.
Ambos se han quemado en la lucha por realizar sus conceptos y han conseguido también grandes logros. Los más divulgados en congresos de urbanismo y otros foros profesionales son los que se refieren a la innovación en los sistemas de transporte público, pero tanto Lerner como Peñalosa han hecho otras valiosas aportaciones innovadoras en el campo del reciclaje y la recuperación del espacio urbano como un bien común fundamental.
El que quiera conocer de una manera más concreta la gestión urbanística de Jaime Lerner entre 1971 y 1992 está magníficamente explicado en el blog
Mi moleskine arquitectónico del arquitecto peruano Carlos Zeballos.

Una parada de la red Transmilenio en Bogotá


También, la única legislatura de Peñalosa ha tenido una amplía repercusión internacional como consecuencia de la implantación de la red bogotana Transmilenio de autobuses urbanos. Su apuesta por la recuperación de las aceras como espacio básico de convivencia social y la implantación de la red de vías exclusivas para bicicletas más extensa de toda Latinoamérica también le han dado una gran fama.
Pero a mi personalmente lo que me interesa de estos dos personajes es la facilidad comunicativa y la forma en la que difunden determinadas ideas fuerzas relacionadas con una visión progresista de la gestión de las ciudades en nuestros días. Por ello no me resisto a presentar dos piezas escritas que pueden definir la forma en que emplean el lenguaje como sistema de trabajo político y, en definitiva, de difusión de conceptos técnicos abstrusos. El primer texto está extraído del libro Acupuntura Urbana es altamente expresivo del estilo personal de Lerner mientras que el segundo es una traducción de una entrevista a Peñalosa, realizada por Deborah Solomon y aparecida en el New York Times a comienzos de este verano.

OCIO CREATIVO CONTRA MEDIOCRIDAD LABORIOSA
Del libro Acupuntura Urbana de Jaime Lerner. Editorial Record, Río de Janeiro 2003

Jaime Lerner en su oficina. Foto: Architechnophilia


¿Es posible hacer lo que está bien antes de lo que está mal?

Según un principio universalmente consagrado, la mediocridad laboriosa a veces gana a la creatividad perezosa. Porque, para los que no se lo cuestionan, para los que no hacen constantemente una autocrítica de sus actos, siempre es más fácil llevar a cabo las ideas que reciben de otros.
La mediocridad laboriosa, los vendedores de complejidad. Los acumuladores de datos innecesarios y las investigaciones infinitas que no llegan a ninguna conclusión van ganando cada vez más terreno. Pero, a veces, un mero gesto creativo es una acupuntura tan poderosa que hace que todo avance.
El automóvil es nuestra suegra mecánica. Tenemos que mantener una buena relación con él, pero no podemos dejar que dirija nuestra vida: Hay que saber utilizar el coche pero no ser su esclavo. Es como dar un nuevo contenido a la ciudad, consolidándola con el transporte colectivo, con el uso del suelo y con la red viaria que, cuando se integran en una sola directriz, definen la estructura de crecimiento de la ciudad.
En Curitiba implantamos una mejora importante en el sistema de transporte; había que facilitar la subida de las personas al autobús y que no hubiera un desnivel. La primera batalla era conseguir hacer un autobús biarticulado, de gran capacidad. Teníamos que convencer a los fabricantes de que era posible, y de que había mercado para ese producto.
Gracias a Karlos Rischberger, ex Ministro de Hacienda y ex miembro del consejo de Volvo, conseguí una reunión con la dirección de esa empresa, en Gotemburgo, Suecia. Hicimos un estudio de las ciudades que necesitaban encontrar soluciones para el transporte metropolitano en la superficie y en un estudio de viabilidad técnica para mostrar como podía funcionar en Curitiba.
Cual fue nuestra sorpresa al ver que una estructura tan poderosa como aquella solo tenía una carpeta de recortes de periódicos sobre los transportes colectivos. Fue una vergüenza para ellos. Pasaron tanta vergüenza que, al cabo de dos meses. El vicepresidente vino a Brasil a informarme de que estaban dispuestos a empezar a desarrollar el chasis en Curitiba, trabajando conjuntamente con el equipo de Gotemburgo. Una vez desarrollado el chasis, se hizo una prueba de madrugada para ver sí, con aquella longitud, los autobuses circularían bien por las calles y carriles-bus. El autobús biarticulado es enorme, tiene capacidad para 270 suecos (y 300 brasileños). Fue una gran victoria.
Pero también era importante conseguir agilizar el trámite del pago del billete y la subida al autobús. Para ello, era indispensable que los pasajeros pagaran antes de subir y que no hubiera un desnivel demasiado grande con respecto al andén. La cuestión del pago se resolvió rápidamente con la instalación de torniquetes en la entrada de la estación tubular. La operación de subida al vehículo también tenía que ser perfecta, para mantener la agilidad y evitar accidentes. Por lo tanto, era esencial que el autobús encajara perfectamente en el tubo.
La cantidad de soluciones complejas y caras que nos intentaron vender fue enorme. Una de ellas era aproximar el autobús al tubo de embarque por medio de un dispositivo electrónico. Todas las soluciones que nos presentaron eran extremadamente caras. Tan caras como el coste de la flota de autobuses.
Hasta que el arquitecto Carlos Ceneviva llamó al conductor, que era el jefe de operaciones, Roberto Nogari, y le preguntó si sería capaz de acercar el autobús a la estación tubular de una manera que la puerta quedara exactamente en el andén de entrada. El conductor ni siquiera titubeó y lo acercó perfectamente. Ceneviva le preguntó si tanto él como los demás conductores eran capaces de repetir siempre aquella operación con la misma precisión. El conductor proporcionó la solución de inmediato: una pequeña raya en el cristal del autobús y otra en la estación tubular. Cuando las dos coincidían, terminaba la operación, con perfección, agilidad y seguridad para los pasajeros. Hace once años que funciona este sistema y no ha habido un solo accidente. Fue una acupuntura creativa y una gran victoria sobre la mediocridad laboriosa.

UN HOMBRE CON UN PLAN
Entrevista a Enrique Peñalosa por Deborah Solomon

New York Times 08/06/2008

Como anterior alcalde de Bogotá, Colombia, que ha ganado reconocimiento internacional haciendo de esta ciudad un modelo de planeamiento ilustrado, usted ha sido contratado por responsables de otros lugares para intentar construir ciudades con carácter global, especialmente en Asia y el mundo desarrollado. ¿Cuál es la primera cosa que les dice?

En las ciudades del mundo en desarrollo, la mayor parte de la gente no tiene coches, por eso les digo, que cuando preparas una buena acera, estás construyendo la democracia. Una acera es un símbolo de igualdad.

Un ejemplo de acera con vía exclusiva para bicicleta. Foto: Odris


No hubiera pensado que las aceras son la principal prioridad de los países en desarrollo.

La última prioridad. Porque la prioridad es hacer autopistas y carreteras. Estamos diseñando las ciudades para los coches, coches y más coches. No para las personas. Los coches son una invención reciente. El siglo XX ha sido un terrible retroceso en la evolución del hábitat de la humanidad. Estamos construyendo más para la movilidad de los automóviles que para la felicidad de los niños.

¿Incluso en países donde la gente no puede ahorrar lo suficiente para poseer sus propios vehículos?

Las clases de mayor poder adquisitivo en los países en desarrollo no caminan. Ven la ciudad como un espacio amenazante, y pueden pasar meses sin caminar a lo largo de una manzana.

¿No es verdad eso también aquí en los Estados Unidos?

No en Manhattan, pero existen numerosos suburbios en los que no hay aceras, lo que es una señal muy mala que indica la falta de respeto hacia la dignidad humana. La gente ni siquiera lo cuestiona. Es lo mismo que ocurría en la Francia anterior a la Revolución. Las personas piensan que la situación social que existe es lo normal, al igual que hoy piensan que es normal que el frente de la bahía de Long Island sea privado.

¿Está comparando a los dueños de las casas frente a la bahía de Long Island con los corruptos aristócratas franceses?

Si la democracia debe prevalecer, el bien común debe estar por encima de los interese privados. La pregunta es ¿sería la mayoría más feliz con la costa de Long Island pública o no? Que todos los niños tuvieran acceso al mar sin que tuvieran que pertenecer a un club privado.

¿Donde vive la mayor parte de los seis mil millones de personas que habitan el mundo, en la ciudad o en el campo?

En este preciso momento, todavía una pequeña parte más vive en el campo. Estamos en el proceso de convertirnos en urbanos. En el mundo en desarrollo, más de la mitad de las ciudades, especialmente en Asia y África, tienen que crearse todavía.

¿Cuáles son las ciudades mejor diseñadas en el mundo?

Las ciudades mejor diseñadas están en el norte de Europa, como las ciudades holandesas y danesas.

Como alcalde de Bogotá, usted recuperó el espacio de las aceras para los peatones prohibiendo el aparcamiento a su vera, su logro más famoso.

El más famoso y el más controvertido. Pero empezamos construyendo vías para los ciclistas, y ahora el 5% de la población, más de 350.000 personas, va a trabajar en bicicleta.

¿Por qué cree que perdió en las elecciones para alcalde el año pasado?

Tuve peleas muy fuertes cuando era alcalde. Pero me han rechazado por eliminar el aparcamiento de los coches de las calles.

¿Es propietario de un coche?

Sí, un monovolumen S.U.V. con blindaje

¿Quiere decir a prueba de balas?

Sí. Tenemos algunos problemas

¿La gente le dispara?

No nunca me han disparado, pero nunca se sabe. Cualquier político en Colombia está en riesgo.

¿Dónde recibió su educación superior?

Fui a la Universidad de Duke. Soy graduado en economía e historia

Probablemente, era el único socialista en Duke

Lo asumo, desde luego, que el socialismo fue un fallo como sistema económico. Pero la igualdad no ha muerto como ideal. El socialismo ha muerto, pero la igualdad como objetivo no ha muerto.

¿Cómo se ve a si mismo, como político o como urbanista?

En el fondo lo que realmente soy es un político colombiano, pero uno muy malo porque pierdo las elecciones.

martes, 2 de septiembre de 2008

WHO’S YOUR CITY?








¿Quién es tu ciudad?

Richard Florida
Basic Books. New York 2008







En 2007, la proporción de población planetaria situada en las ciudades superó el 50% del total mundial, de acuerdo a cálculos efectuados por Naciones Unidas. En 30 años más, la cadencia de concentración de la humanidad en una pequeña parte de la superficie del planeta hará que un posible Homo urbanus supere en más de dos tercios al anterior Homo sapiens. Pero ¿Cuáles son los catalizadores de esta larga marcha de la urbanización y su aceleración contemporánea?

El economista e investigador social
Richard Florida ha dedicado los últimos veinte años de su trabajo a responder esta cuestión. Autor del extraordinario estudio sobre las elites intelectuales de Estados Unidos, titulado El ascenso de la clase creativa, ha resumido brillantemente sus análisis más recientes en otro texto relevante: Who’s your city. ¿Cual es tu ciudad? subtitulado, como la economía creativa está haciendo que la decisión más importante de tu vida sea la elección del lugar donde vivir, es fundamental para entender los procesos de concentración de la población y la riqueza mundial en una escasa cincuentena de localizaciones geográficas. Algo que también he comentado desde otra perspectiva en una entrada anterior.
El proceso de formación de las ciudades y su desarrollo es un episodio reciente en la historia de la humanidad. En 2007 la revista
The Economist resumía está cuestión en un artículo muy revelador:

El hábitat del hombre en sus inicios estaba relacionado con la necesidad de encontrar alimento: la caza y la recolección eran objetivos naturales. Solo al final de la última glaciación, hace aproximadamente 11.000 años, empezó a construir algo parecido a un poblado, y por ese tiempo el hombre llevaba sobre la tierra más de 120.000 años. Tuvieron que pasar otros seis milenios, hasta los días de la antigüedad clásica, para que se desarrollaran ciudades de más de 100.000 habitantes. Incluso a comienzos del siglo XIX solo el 3% de la población mundial vivía en las ciudades.

Otro texto que incide en esta cuestión, Donde están los cerebros, publicado por Florida en 2006 en la revista Atlantic Monthly hacía un resumen histórico de la continuación del proceso de urbanización hasta nuestros días. En ese trabajo se establecían unas hipótesis muy plausibles sobre las razones que dan pié a la continua concentración de la población mundial en un escaso número de enclaves altamente urbanizados y desarrollados económicamente. Florida lo define como la migración significativa.
Los patrones recientes de desplazamiento poblacional en los países avanzados y dentro de las áreas urbanizadas, se han caracterizado a partir de los años 60 del siglo XX por un abandono masivo de los centros urbanos hacia una primera periferia de suburbios, algo que en América se conoce como sprawl. Decenas de millones de personas han abandonado la casa de sus antecesores en los núcleos centrales de las ciudades para situarse en esa periferia suburbial en la que se ha desarrollado una oferta sin precedentes de nueva vivienda, mejor infraestructura y servicios en una bucólica vuelta a una ruralidad idealizada.
En Estados Unidos, este proceso ha ido incluso más allá, como ha señalado otro autor,
Joel Garreau, fundamental para entender los fenómenos en curso y cuyo libro Edge Cities, explicaba la aparición de lugares más alejados de los centros urbanos tradicionales, alrededor de los cuales se ha ido concentrado nueva población y una actividad económica avanzada, cruces de autopistas, parques empresariales y centros comerciales gigantescos. Es lo que llegó a definir como ciudades en el borde o exurbia.
Florida ha continuado la descripción de los procesos urbanizadores en América del Norte, explicando que existe un potente proceso de reasignación demográfica en curso: la relocalización masiva de los mejor preparados, mejor educados y mejor pagados en un pequeño número de regiones metropolitanas. La migración significativa se observa en la creciente concentración de los graduados universitarios en algunos lugares concretos. Casi la mitad de los residentes en la bahía de San Francisco en California son graduados universitarios. Y de acuerdo a los datos que aporta, la concentración de la cohorte demográfica de mayores ingresos es incluso mayor en los barrios centrales de determinadas ciudades, avalando la tesis de lo que algunos denominan
gentrificación de los centros urbanos.
La atracción generada por algunos lugares del planeta es tan potente que existe un poderoso proceso por el cual una gran parte de la población joven y con mayor nivel intelectual trata de emigrar por todos los medios hacia esas regiones en las que se concentra la gente mejor preparada y con más altos ingresos (la clase creativa que ha definido Florida), donde suelen vivir con dificultades hasta lograr una posición aceptable o hasta que se vean forzados a regresar a sus lugares de origen debido a las grandes dificultades que esas ciudades imán también ofrecen a los más desfavorecidos.
La gente ambiciosa y con más talento necesita vivir en estos centros urbanos o regiones avanzadas que funcionan aumentando su atractivo en aras a realizar su mayor potencial económico. El desarrollo de las habilidades del talento necesita de una alta interacción y conexión para acelerar los procesos de innovación y de ahí la aparición de los llamados clusters empresariales sobre los que teorizaba en el pasado también el economista
Michael Porter.
Las regiones avanzadas del mundo tienen para ello ventajas innegables que tienen que ver con la calidad de vida pero también con la existencia de mercados de trabajo de alta remuneración e instituciones culturales y políticas sofisticadas.
Por ello, la inducción del desarrollo, tan buscado políticamente, ha pasado a estar ligado a la comprensión de las razones que atraen a esa clase creativa, estimular la oferta de lugares en los que sea posible la emigración y concentración de las personas con mayor talento.

Interpretación de la localización de la concentración mundial del talento. En azul, las regiones avanzadas citadas por Florida. En rojo, las megaciudades que superan los 10 millones de habitantes. Elaboración propia


Las regiones del mundo con más éxito en el actual injusto reparto de la riqueza, están crecientemente habitadas en sus zonas centrales por los trabajadores con mayor nivel de ingresos, alta movilidad de empleo y talento, que viven una vida de grandes privilegios, apoyados por una masa de trabajadores de servicios malparados que se localizan en unas periferias cada vez más lejanas.
Como consecuencia de la actual deriva mundial, el espacio planetario ocupado por la humanidad se está dividiendo entre unos enclaves habitados por estas privilegiadas clases creativas junto a los emigrantes con talento que desean acceder a esos privilegios y el resto del planeta en el que las dificultades para conseguir los bienes más básicos se está incrementando paulatinamente.
Sin embargo, en la opinión de algunos optimistas, como el periodista americano
Thomas L. Friedman, el mundo se está transformando en un lugar igualitario, plano con el advenimiento de las nuevas tecnologías, en el que cualquiera puede acceder a los mismos servicios siempre que disponga de los recursos necesarios. La realidad que expone Florida es bien distinta: mientras una gran parte del habitat de la humanidad se iguala en la pobreza y la escasez de todo tipo de recursos y servicios esenciales, unos escasos lugares se diferencian concentrando la mayor parte de la riqueza.
Es lo que el autor conceptúa en una inteligente metáfora como un mundo de pocas cumbres sobre la gran planicie (a spiky world over the flat surface). Lo que es más grave, no existen signos de una tendencia a la nivelación general sino que aquellos lugares con mayor riqueza siguen incrementando su diferencia frente al resto del territorio que tiende a languidecer paulatinamente. La innovación y los recursos económicos siguen concentrándose. La tendencia a la globalización significa de acuerdo a esta tesis la concentración de las actividades de más alto nivel, la investigación avanzada, el diseño sofisticado, las finanzas complejas, los medios de comunicación más potentes, etc., en unos pocos puntos del planeta.
El equipo de Florida equipara esta forma de distribución de la riqueza y concentración del poder con la imagen que la tierra presenta por la noche. Han establecido una correlación entre las partes más iluminadas del mundo con las regiones más ricas, basándose en la comparación y el análisis estadísticos de una multiplicidad de factores.
Lo que algunos han bautizado como megaregiones son estos ámbitos poblacionales masivos que se han ido formando en Europa Occidental, América del Norte y, más recientemente, en el Sureste de Asia. En estos conglomerados se han organizado unos ecosistemas urbanos que agrupan a los centros de investigación más avanzados, las empresas mas potentes, los mercados de trabajo más flexibles, el capital riesgo más adaptado a la innovación, etc., entre otros elementos económicos relevantes.
Traduciendo la reflexión de Florida que está fundamentalmente orientada a Norteamérica, se puede dibujar un mapa del planeta que presenta un grupo de una treintena de enclaves que superan en cualquier caso, los seis millones de habitantes y algunos pueden alcanzar hasta la centena, se desarrollan en vastos espacios de cientos de kilómetros de largo, fuertemente comunicados y con innumerables infraestructuras y dotaciones de todo tipo.
La costa Este de Estados Unidos, entre Boston y Washington es el ejemplo más socorrido junto con la región de los grandes lagos entre Chicago y Pittsburg; pero la megarregión más significativa actualmente, es la que se desarrolla entre Tokio y Osaka en la isla japonesa de Honshu. En Europa, los conglomerados entre Londres y Manchester, Ámsterdam y Bruselas, Milán y Romas o Barcelona Lyon, junto a la región de Ile de France alrededor de París son los espacios con más posibilidades para la emigración creativa. En la terminología avanzada por Florida, Lon-chester, Ams-Brus, Mil-Roma y Barc-Lyon.

Regiones europeas en las que se concentra la clase creativa según Florida. Elaboración propia.

En España, a partir de este análisis, resulta significativo que la región madrileña con sus escasos cinco millones y su aislamiento geográfico en el centro de la meseta tenga importantes dificultades para competir en el sistema económico global.
Por eso hoy, y para una gran parte de la población mundial, la terrible disyuntiva a que nos aboca el sistema económico imperante es permanecer en los lugares en que nos ha tocado nacer y ver como se empobrece tu entorno o emigrar hacia los centros en los que se desarrolla la despiadada lucha por el acaparamiento del poder y la riqueza.