domingo, 25 de noviembre de 2007

REGIONES URBANAS AVANZADAS

Localización de las 500 personas con un patrimonio superior a 1000 millones de Dolares.
Fuente: Forbes Magazine, 2005

Las regiones urbanas avanzadas del mundo, o megaregiones, constituyen la meta final de todos los emigrantes que desean una vida mejor. Y ello por una razón básica, es allí donde se concentran las condiciones para llevar adelante una trayectoria vital llena de facilidades y satisfacciones. Las megaregiones constituyen hoy en día, el imán que atrae recursos económicos, mercancías, personas y todo tipo de ventajas como consecuencia del intercambio desigual que preside las relaciones internacionales. Por ello, definen una de las caras de la moneda de los problemas globales que atenazan el futuro de la humanidad.

En 1961, el geógrafo francés Jean Gottman acuño el término
Megalópolis para definir una nueva forma de colonización territorial. Para ello, Gottman se basó en el estudio que realizó sobre la costa Este de los Estados Unidos; un análisis que describía una vasta región compuesta de ciudades muy pobladas, ámbitos metropolitanos densos, suburbios y extensas zonas agrícolas que conforman un amplío territorio de 800 kilómetros de largo entre Boston y la capital federal de Washington, con una población entonces de más de 30 millones de personas. Este continuo de aglomeraciones urbanas de consistencia cambiante fue lo que le llevó a buscar un vocablo que pudiera definirlo y, en consecuencia, inventó un concepto que se ha convertido en primordial para entender el proceso de concentración mundial de la población en determinadas zonas de los países más desarrollados.
En las décadas siguientes otros investigadores han refinado la concepción de las grandes regiones urbanizadas dentro del proceso de evolución e impulso de la urbanización. Brian Berry, Joel Garreau, con sus
Edge Cities (Ciudades de Borde) y, más recientemente. Allen Scott han teorizado sobre este tipo de enclaves geográficos, caracterizándolos como una potente base para la prosperidad de sus residentes.
En un ensayo muy esclarecedor denominado Global City Regions, Scott junto con John Agnew, Edward Soja y Michael Storper, han precisado el alcance de estos continuos urbanizados que hoy son los espacios que lideran la economía internacional. Según ellos, las ciudades región funcionan como nodos espaciales esenciales de la economía global y actores políticos distintivos en el escenario mundial.
Desde un punto de vista geográfico, el sistema mundial estaría comandado por un archipiélago o mosaico disperso de regiones urbanizadas que centran y dan soporte a las principales redes que mueven la economía global. En estas regiones, además de una importante acumulación de capital fijo, se concentran las actividades de máximo valor añadido, tales como la industria de alta tecnología, los servicios avanzados, financieros, legales y culturales así como las actividades y productos culturales que pautan y condicionan la dirección hacia la que se encamina el planeta.
En estos momentos, podría haber en el mundo más de trescientas regiones urbanas con una población superior al millón de habitantes y, al menos, 25 aglomeraciones urbanas que superan la decena de millones, encabezadas por las ciudades de Tokio y Osaka en Japón con 35 y 11 millones de personas respectivamente y Chongking en China con 32.
Significativamente, si exceptuamos las metrópolis japonesas que puntúan una extensa región urbana junto con Los Angeles y Nueva York, los países desarrollados no cuentan con más representantes en este proceso concentracionario. Ello ejemplificaría que en las regiones del llamado Primer Mundo se ha optado por un sistema de aglomeración urbano más difuso que en los países anglosajones se ha adjetivado como
sprawl y en Alemania denominan Zwichenstadt tal y como lo ha bautizado Thomas Sieverts. Dice este último, de acuerdo a la edición inglesa de su libro, titulado Ciudades sin ciudad y respecto a los territorios donde se llevan a cabo las servicios y actividades que lideran la economía mundial, que el espacio vital más desarrollado es un conjunto de lugares anónimos sin cualidad visual cuya expansión dispersa y sin límites hacia la campiña sigue el relevante despliegue de las tecnologías de comunicaciones y del tráfico lo que ha hecho que la ciudad compacta, claramente delimitada, haya sido simplemente un interludio histórico en el despliegue universal de la civilización en el territorio disponible.
Las grandes regiones urbanizadas del mundo desarrollado han ido polarizándose progresivamente según vastas áreas continentales hasta conformar un sistema mundial donde las ciudades de Nueva York, Londres y Tokio lideran y comandan el sistema de producción mundial a partir de la potente concentración de los servicios más avanzados y poderosos, las actividades financieras, y sus tareas asociadas, seguros, consultoría legal y estratégica, publicidad, etc. Este es un fenómeno certeramente descrito ya en 1991 por
Saskia Sassen en su libro de Global City en el que se señala que frente a la dispersión la concentración del poder económico en unos pocos lugares es un elemento consustancial, cuanto más dispersas son las operaciones de una empresa a lo largo de diferentes países, más complejas y estratégicas se convierten sus funciones centrales, es decir, el trabajo de gestionar coordinar, servir y financiar la red de operaciones de la firma.

Inventario de ciudades globales situadas por continentes. Global and Wold Cities Group, 2003

Esta visión del mundo estructurado en tres ámbitos de desarrollo, organizados a partir de los continentes norteamericano, europeo y asiático y bajo el comando de Tokio, Londres y Nueva York, ha sido sintetizado brillantemente por Rem Koolhaas con su famoso acrónimo Y€$ que prefigura en una sola metáfora la organización actual del capital mundial presidido por el Euro en una posición cada vez más central.
Un reciente seminario organizado por la
Regional Plan Association y el Lincoln Institute of Land Policy, ofrece una visión sintética del escenario hacia el cual se encaminan los Estados Unidos, a partir de una perspectiva geográfica. Se identifican 10 regiones urbanas avanzadas o megaregiones, como las define el trabajo de síntesis de conclusiones presentado. Además del área que engloba a Boston, Nueva York, Filadelfia y Washington, la primera megaciudad identificada por Gottman, se incorporarían entre otras, la zona de Florida, los Grandes Lagos, el Triángulo de Texas, el Sur y Norte de California y la denominada Cascadia, en la frontera noroeste del país, incluyendo a la ciudad de Vancouver en Canadá.

Las diez Megaregiones emergentes de los Estados Unidos. Lincoln Institute of Land Policy, 2007

Es esta última, la llamada Cascadia, un espacio singular de un dinamismo extraordinario y que incluye a los centros urbanos de Seattle y Pórtland, además de Vancouver. En esta franja costera frente al Pacífico se han venido concentrando en las últimas décadas algunas de las empresas más pujantes en los sectores aeroespacial y de las nuevas tecnologías, como es el caso de Boeing, Oracle y Microsoft. Además, cuenta con uno de los entornos naturales mejor conservados del planeta y una altísima calidad de vida, con entornos urbanos atractivos y con importantes amenidades culturales y recreativas. Uno de los contextos favoritos de la clase creativa, sobre la que especula Richard Florida.
En Japón, como se señalaba anteriormente, se ha consolidado en el último medio siglo una amplía franja muy densamente urbanizada que parte de Tokio en el Norte hasta alcanzar Kobe en el Sur e incluye a Kyoto y Osaka así como otros pequeñas aglomeraciones urbanas intermedias hasta conformar una megaregión que se aproxima a los 50 millones de habitantes. La sofisticada cultura japonesa y su alto grado de organización ha posibilitado la formación de un espacio de una altísima complejidad y que constituiría la vanguardia de la civilización urbana del planeta. Lo curioso de la situación japonesa es la alta interrelación entre empresas privadas y administración que lidera el desarrollo del país. Esta megarregión oriental se articula a partir de los potentes servicios de transporte público existentes en los que son un exponente básico las líneas del
Shinkasen, el llamado tren bala japonés de alta velocidad, que unen los centros urbanos de Tokio y Osaka. Curiosamente, las compañías japonesas de tren no se financian a partir de aportaciones públicas sino apropiándose de las plusvalías generadas por el despliegue de las propias infraestructuras ferroviarias.

Las luces nocturnas de Japón. Defense Meteorological Satellite Program, 2007

En Europa, la situación es mucho más compleja como consecuencia de la más antigua historia urbana del continente. Los trabajos previos a la formulación de la Estrategia Territorial Europea durante los años 80 y 90 del pasado siglos sirvieron para identificar el corazón de Europa en lo que un ministro francés denomino como la Blue Banana a partir de un esquema dibujado en ese color que incluía a una amplía superficie continental, englobando múltiples ciudades europeas, empezando por Milán en su extremo Sur hasta alcanzar Londres, en un arco que incluye amplias zonas de Alemania, Suiza, Holanda y Francia.
La Red de Observatorios para la Planificación Espacial (
ESPON), organismo encargado de coordinar la investigación europea sobre temas geográficos ha llevado a cabo importantes trabajos para identificar las tendencias de desarrollo urbano espontáneas en curso en el continente europeo como órgano asesor de la Comisión Europea. Una tarea muy relevante para calibrar el impacto de las acciones de gobierno y sus consecuencias territoriales de largo alcance.
ESPON ha preferido posteriormente conceptualizar al ámbito central y con mayor desarrollo de Europa como el Pentágono, a partir de situar en sus vértices a las ciudades de Londres, Ámsterdam, Frankfurt, Milán y Paris. Es, en este corazón de Europa, donde se concentran las mayores capacidades y oportunidades de desarrollo económico a partir de la predilección de los grandes actores, multinacionales, gobiernos, organismos supranacionales, en relación al sistema productivo global.

El corazón de Europa según el Informe Escenario Espacial de Europa en 2030. Fuente: ESPON

No obstante, la Estrategia Territorial Europea, aprobada en 1999, ha venido a implementar toda una serie de mecanismos que pretenden equilibrar la excesiva concentración territorial en unos puntos concretos mediante la aplicación de políticas redistributivas basadas en el concepto de la cohesión territorial desarrollado a partir de ella. El Pentágono concentra una alta potencialidad de desarrollo pero ha llegado a unos niveles muy altos de saturación que quedan ejemplificados en la incapacidad práctica de crecimiento en su seno de los transportes, aéreos, de mercancías, etc.
Por ello, la apuesta europea se viene orientando hacia el apoyo de nuevos subcentros con importantes expectativas fuera del corazón continental saturado. Es el caso de las metrópolis ibéricas, lideradas por Madrid, Barcelona y Lisboa que se están haciendo un hueco muy importante en el sistema mundial y, en consecuencia, han experimentado un desarrollo espectacular en los últimos años.
Como contrapartida al éxito económico se produce una fuerte atracción migratoria que hace crujir al entramado social construido laboriosamente a lo largo de todo el siglo XX a partir de una concepción redistributiva del desarrollo. Los servicios, sociales, sanitarios, educativos junto con la capacidad de las infraestructuras siempre están al límite y requieren de esfuerzos continuos de nueva inversión en capital fijo social. Ello aumenta y mejora las condiciones y oportunidades de habitabilidad de las regiones urbanas avanzadas cuyo crecimiento se retroalimenta en un círculo que no habría que considerar virtuoso porque ello se hace en detrimento de otras regiones más desfavorecidas del planeta.
Lo cierto es que el proceso de urbanización y concentración en ciudades cada vez más inhabitables se sigue produciendo en los países y regiones subdesarrolladas, agravando las condiciones de sus poblaciones por una mala gestión de sus capacidades y recursos. Con ello se acelerará el proceso de desplazamiento de grandes masas de población hacia las regiones urbanas avanzadas.

La clave del mundo. De bigness and velocity. Rem Koolhaas.

sábado, 24 de noviembre de 2007

Kim Jong Il The Great Architect

Este es el tipo de cliente con el que sueñan los arquitectos. Alguién con una visión que le lleva a conocer todo el proceso hasta llegar a los más ínfimos detalles. El delirio del racionalismo que escuchan con delectación sus devotos arquitectos. Escuchen los comentarios sino.

sábado, 17 de noviembre de 2007

EL RASCACIELOS COMO EXPRESIÓN FALLIDA DEL PODER

Turistas nativos esperando para visitar la casa natal del lider carismático King Jong Il.
Corea de l Norte. Briehn, Flickr

Las ruinas del Hotel Ryugyong tienen una altura cercana a los 300 metros y en su origen está un proyecto de edificio para albergar 3.000 habitaciones junto con siete restaurantes en su cúspide. De haberse culminado, hubiera tenido casi 4 millones de metros cuadrados y la intención de sus promotores y creadores era que se convirtiera en el hotel más alto del mundo. Una expresión de la magnificencia y modernidad de la dictadura comunista en Corea del Norte que fue pensado para conmemorar un evento del régimen previsto para 1989 y que nunca llegó a celebrarse.

Según informaciones no contrastadas, a partir de aquel año las obras fueron abandonadas y pasó a constituir un hito referencial y siniestro del paisaje urbano de
Pyongyang, la capital del país. Si se hubiera terminado, podría haber entrado en una de esas clasificaciones estúpidas que nos rodean. Hubiera sido, en su momento, el séptimo edificio más alto del mundo y el primero con más de 90 pisos fuera de los Estados Unidos.

Hotel Ryugyong, Pyongyang. Corea del Norte. Urbanity


Hoy, es un ejemplo patético de las miserias políticas de ese país asiático y un paradigma de la megalomanía que enmascaran ciertas arquitecturas cuya expresión se apoya en el gigantismo. El poder político, y en nuestros días más aun el económico, siempre ha acudido a la arquitectura para lograr una representación de su fuerza. El recurso a los maximalismos junto con el asombro son estrategias fáciles para cualificar la arquitectura o enmascarar los problemas reales de las ciudades. En el caso norcoreano se trataba de encubrir con ello los fantasmas de un racionalismo despótico como el que gobierna este país asiático desde hace muchos años, relicto de un pasado ideológico de desastres y excesos.
La ciudad de Pyongyang representa el paradigma de un entorno planificado hasta el extremo en que la vida ha sido sometida a un control y un ordenamiento carente de toda libertad. Debido a ello, esta capital es un espacio inhóspito en el que la urbanidad y las expresiones de vitalidad que normalmente acompañan a las urbes han sido abolidas por las imposiciones derivadas de la dictadura política.
En el otro extremo de la balanza, el de la libertad sin contrapeso que propugnan los regimenes ultraconservadores y de economía neoliberal, se plantean espacios insolidarios que están definiendo unos territorios urbanizados que se encaminan hacia un futuro caracterizado por conflictos entre los que tienen y los desposeídos, así como una anomia social creciente. La aparición en los últimos años de reductos acorazados en las metrópolis americanas y en los que el control y la seguridad son una garantía ficticia de protección ante los desmanes de la vida en común, pretenden ofrecer una alternativa defensiva organizada en beneficio de los poderosos y excluyente de los desfavorecidos .
La aparición de las llamadas Gated Comunities en Estados Unidos, urbanizaciones cerradas con alambradas, extremas medidas de seguridad y control de acceso junto con el establecimiento de estrictas reglas de comportamiento obligatorias para sus vecinos, se ha ido extendiendo a lo largo y a lo ancho del planeta en aquellos países y sociedades en las que no se confía en la capacidad colectiva para lograr entornos habitables adecuados para la vida en común. Son preludio del deterioro al que están abocadas las grandes concentraciones metropolitanas de varios millones de habitantes.
El rascacielos como tipo arquitectónico es una construcción que también se adapta magníficamente a esta forma de concepción de la ciudad basada en el control y el acceso restringido a unos privilegiados. Su uso para actividades terciarias y sus posibilidades como espacio hotelero y residencial es un recurso urbanístico muy reivindicado en los últimos años. En el caso de Londres, forma parte de la estrategia para la consolidación de esta ciudad como centro de negocios a la cabeza del sistema económico mundial. Ello a costa de la forma urbana y el paisaje tradicional de la ciudad.
En la capital inglesa se está produciendo un proceso de reconversión urbana que busca la aceptación de este tipo de enclaves a partir de su presentación como iconos de la modernidad. Algo que hubiera sido impensable hace 30 años (habría que recordar la polémica suscitada a comienzos de los años 60 con la pretensión de un promotor para construir una torre firmada por Mies van der Rohe en Trafalgar Square que fue abortada a raíz de una oposición ciudadana masiva), se está produciendo aceleradamente en nuestros días con la contribución de firmas famosas de la arquitectura, como ejemplifican edificios como la sede de
Swiss Re de Norman Foster o la propuesta londinense de Renzo Piano, en curso de ejecución.

Edificio Swiss Re, Foster and Partners. Londres, GoogleEarth

La fascinación de los arquitectos mediáticos por las arquitecturas superlativas y de gran tamaño es un reflejo del creciente sometimiento de la disciplina a los intereses de las grandes corporaciones transnacionales y de los poderes económicos consolidados. El camino recorrido a partir de Rem Koolhaas y su apuesta por lo desmesurado, Bigness, como titulaba un ensayo muy citado años atrás, no oculta la potente voluntad de algunos arquitectos para llevar a cabo sus delirios artísticos y formales aunque sea desde posiciones extremadamente cínicas y conscientes de su carácter lacayo.

Los rascacielos adoran la obra incomparable del arquitecto estrella
Propuesta para Dubai Renaissance. Rem Koolhaas y OMA. Eikongraphia

Dentro de este contexto cultural e intelectual, es significativo que estos días se esté intentando recuperar las tipologías de los rascacielos para la recualificación de la ciudad europea. En un reciente libro del Departamento de Arquitectura del Instituto Federal de Tecnología de Zurich, titulado Bigscale, Grossform, (Gran escala, forma grande) Josep Lluis Mateo hace un panegírico del rascacielos para incentivar la reintroducción de este tipo edificatorio en la propia ciudad suiza, apoyándose en razones fútiles e inconsistentes que reflejan la enorme fascinación de los arquitectos ligados a la vanguardia estetizante así como de los responsables de la enseñanza en algunas Escuelas de Arquitectura por la forma como recurso exclusivo para llevar a cabo su visión del progreso ligado a la expresión artística.

Propuesta para la transformación del paisaje de Zurich mediante el añadido de rascacielos. Zurich's vertigo, Josep Luis Mateo. Big scale-grossform, 2006.

La suerte futura de la arquitectura está ligada a su transformación en una herramienta para el marketing de las ciudades y la representación empresarial. La alianza entre las ciudades y las empresas basada en el objetivo de las primeras para atraer más y más visitantes y de las segundas para obtener un mejor posicionamiento y visibilidad en un entorno económico muy competitivo es el fundamento principal para el actual renacimiento de la arquitectura como herramienta al servicio del poder.
Con ello, la arquitectura que se defiende en los foros profesionales de mayor repercusión mediática se ha ido convirtiendo paulatinamente en las últimas décadas en una herramienta para el apoyo y extensión de las visiones neoliberales y depredadoras de lo colectivo.

Panoramica de Zurich desde la esplanada de la Universidad

viernes, 9 de noviembre de 2007

EL CENTRO DE LONDRES

Interpretación del Londres central. Manifesto for London, Terry Farrell. Architectural Review 09/2007

Hay algunas ciudades que admiramos por su vibrante escena urbana. Se suelen rememorar las calles, algunas plazas, parques y otros hitos que esconden una rica cultura acumulada durante siglos.



Es el caso de Londres, una ciudad maravillosa que cuenta con un espacio central que es paradigmático en este sentido. Desde Picadilly Circus a Regents Park, barrios como Kensington o Chelsea cuentan con una alta calidad urbana y van conformando una serie de espacios que han sido el fruto de distintas intervenciones urbanísticas a lo largo de la historia.
El número de Septiembre de 2007 de la revista Architectural Review contiene una interesante reflexión colectiva liderada por Terry Farell, titulada Manifesto for London. Este importante trabajo ofrece datos y análisis tendentes a la mejora de la calidad de esa región urbana europea como una aportación desinteresada de un colectivo de ciudadanos.
Entre el conjunto de propuestas y documentos aportados para el manifiesto destacaría un pequeño gráfico sobre la zona más característica de la ciudad. Es curioso el collage realizado para describir el centro de Londres en el que se constata que la mayor parte de la superficie del corazón de Londres es de propiedad pública.
Al margen de los parques urbanos significativos como Hyde, o St. James, otras grandes manzanas y parcelas tienen, de una manera u otra, un carácter público: sedes ministeriales, universidades, museos, palacios, etc. han ido concentrándose en el lugar como parte de un ingente esfuerzo colectivo llevado a cabo durante muchas generaciones. El espacio privado, representado en negro junto con las calles, sujeto a las leyes del mercado representa un escaso 25 % del total.
Lástima que en la actualidad y, sobre todo a partir del gobierno conservador de Margaret Thatcher, la ciudad de Londres y Gran Bretaña en su conjunto haya declinado seguir con el esfuerzo público en la mejora de sus ciudades y cedido la iniciativa a los operadores inmobiliarios privados en aras de una supuesta eficacia económica.
Lo cierto es que los nuevos centros generados a partir del liderazgo de los promotores muestran síntomas de una anomia urbana y una baja calidad espacial contrastable como demuestra, el centro de Canary Wharf y el conjunto de remodelaciones llevadas a cabo en los antiguos muelles, una iniciativa para crear un nuevo distrito financiero que no acaba de generar una vida urbana vibrante en consonancia con su voluntad de centralidad.
El marketing urbano y la iniciativa privada no son mecanismos suficientes para aumentar el atractivo de las ciudades. La calidad en las ciudades se debe apoyar en hechos tangibles que se concretan alrededor de la aportación de nuevos espacios públicos. Su construcción es siempre resultado de un esfuerzo y de la generosidad de la visión colectiva.

domingo, 4 de noviembre de 2007

EL DÍA MUNDIAL DEL URBANISMO

El urbanismo de los patriotas. Bandera de Canarias sobre Barrio Nuevo, Santa Cruz de Tenerife

Con motivo del Día Mundial del Urbanismo, el periodista José Luís Zurita me ha entrevistado sobre la actualidad de la planificación en las islas Canarias para el periódico tinerfeño Diario de Avisos (Sección Sociedad, 05/11/2007). Estas son mis contestaciones.

¿Como presidente de la Agrupación de Arquitectos Urbanistas, ¿qué temas son los que, en la actualidad, centran más su trabajo?

El colectivo de los Arquitectos Urbanistas, aunque tiene ya una cierta historia, ha tenido una presencia discreta en los debates públicos que tienen lugar en nuestra región sobre las cuestiones territoriales. Nuestra intención actual es participar más activamente trasladando a la opinión pública la visión que nos otorga la responsabilidad de tener que llevar a cabo la ordenación de un territorio tan complicado como el canario. La preocupación principal que pauta nuestro trabajo es lograr unos entornos de mayor calidad que compaginen un crecimiento poblacional muy fuerte, la demanda de servicios y equipamientos derivada así como conseguir un funcionamiento minimamente correcto del sistema. Algo en lo que se está fracasando desde las instituciones como cualquiera puede comprobar, debido a las enormes dificultades para llevar a cabo una tarea tan sumamente complicada.

¿Han transmitido ya estas preocupaciones al nuevo Gobierno presidido por Paulino Rivero?

Sí, hemos tenido ya algún contacto con representantes del Gobierno actual y hemos encontrado una muy buena disposición para atacar los problemas principales que existen en la ordenación territorial del archipiélago. Entre estos habría que destacar la baja calidad de los instrumentos de planeamiento municipales que se realizan debido a la escasez de medios humanos y materiales, la superabundancia de legislación sobre el territorio que presenta caracteres maximalistas y contradictorios que convendría urgentemente corregir y la necesidad de atajar la indisciplina urbanística que condiciona negativamente nuestro escaso territorio para el futuro.

¿Con qué otros colectivos han mantenido contacto?

En los últimos meses hemos mantenido varias reuniones y contactos. Entre otras, con representantes del sector turístico, del colegio de Geógrafos y de los Ingenieros de Caminos. Esperamos continuar en el futuro con este tipo de iniciativas puesto que facilita el intercambio de posiciones y el conocimiento de perspectivas sectoriales muy necesarias para llevar a cabo una actividad de carácter tan holístico como el diseño del planeamiento urbanístico y territorial.

¿Qué conclusiones o planes de acción sacan en claro de estos encuentros?

En el primer caso, se detectó una gran sintonía al considerarse que el turismo, como principal motor de la economía canaria, atraviesa una fase de transición que requeriría de mayores esfuerzos intelectuales para garantizar su viabilidad a medio plazo. Ello con el objetivo de que el sustento principal de la economía del archipiélago pueda ser viable frente al crecimiento de competidores próximos y lejanos que están ofertando ya los mismos productos que Canarias. En el segundo caso, se constató la escasa influencia que los profesionales tenemos en una organización más racional de los espacios insulares y la existencia de opiniones poco cualificadas sobre estos temas que tienen, desgraciadamente, una mayor incidencia en los medios de comunicación.

El Colegio de Arquitectos mantiene un discurso crítico hacia el urbanismo que se diseña en Canarias. ¿Hay visos de mejora o, por lo menos, voluntad política para variar la estrategia?

Esta claro que el discurso de nuestros gobernantes siempre es favorable a la mejora de las distintas actividades que tienen una incidencia directa en la calidad de vida de los ciudadanos. No obstante, la realidad de lo ocurrido en los últimos años es que hemos dedicado una enorme cantidad de esfuerzos al cumplimiento de los requisitos formales de una legislación urbanística muy prolija y sin parangón en el conjunto de la Unión Europea, mientras la realidad territorial de nuestras islas continuaba deteriorándose progresivamente. Los planes urbanísticos de los municipios canarios son complejísimos y no abordan la cuestión de la calidad del espacio urbano, el correcto funcionamiento del sistema ni una asignación eficiente del territorio para los distintos usos que se demandan, sino solamente de una manera tangencial y subsidiaria.

¿Por qué la aprobación de los planes generales de ordenación genera tanta controversia?

Porque son el campo de batalla de intereses de todo tipo y es muy difícil compaginar posiciones contradictorias. El interés público suele estar mediatizado por la actuación de los promotores y propietarios de suelo que quieren obtener la máxima plusvalía que las recalificaciones urbanísticas generan. Este es un problema generalizado en este país, derivado de la forma legal en que se llevan a cabo estos procesos sometidos a la voluntad exclusiva de la iniciativa privada. En otros países de nuestro entorno se ha enfocado esta cuestión de otra manera en la que la salvaguarda de los intereses públicos está más garantizada. Lo cierto es que la población ha empezado a darse cuenta y ya no traga tan fácilmente los disparates en el manejo del suelo y del paisaje.

Este jueves se celebra el Día Mundial del Urbanismo. ¿Qué valor desempeña esta disciplina dentro de la Arquitectura?

Yo creo que tiene un papel cada vez más fundamental y del que los arquitectos no solemos damos mucha cuenta, obnubilados por los edificios emblemáticos que nos venden como el epítome del marketing de las ciudades. La mayoría de los encargos para obras significativas que observamos en Europa han tenido el soporte de un buen planteamiento urbanístico que previamente ha organizado y pensado correctamente el espacio urbano que podría resultar.

Qué supone para Tenerife y para la Agrupación que usted preside la organización del I Encuentro de la Unión de Arquitectos Urbanistas del Consejo Superior de los Arquitectos de España?

Pues es una gran satisfacción de recibir a colegas de todo el país y una oportunidad para que los canarios conozcan la importancia que tiene la planificación del espacio a medio y largo plazo en las sociedades desarrolladas. Las grandes ciudades y regiones urbanas que admiramos no son el resultado de la improvisación constante sino de un esfuerzo continuado durante largos períodos temporales para mejorar las condiciones de vida de sus habitantes a través del pensamiento sobre el mejor aprovechamiento del suelo.

Aparte de esta reunión, ¿qué actividades prevén organizar a medio plazo?

En estos momentos creemos que es muy importante la formación de técnicos cualificados en la ordenación urbanística y territorial ya que en Canarias existe una escasez muy notable. Formación dirigida al diseño de la ciudad y del espacio urbano y que se concretará a muy corto plazo en un curso de varios meses que está a punto de comenzar y va a estar impartido por profesionales españoles y canarios con una dilatada experiencia y reconocimiento. Este curso va a estar dirigido a todos aquellos que tengan interés en el diseño del territorio, tanto a Arquitectos como a Ingenieros, Geógrafos y Biólogos.